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“Es muy raro, mi hermano aún bolo era buen nadador, a mi me parece que lo golpearon, porque en esta poza m… no se iba a ahogar, que vengan los amigos que andaban con él, que den la cara”, dijo consternado Cristian Moisés Casanova, de 17 años.

Mientras él hablaba, al  fondo de una poza yacía el cuerpo de Alejandro José Casanova, de 18 años.

La tragedia ocurrió en la poza  ubicada de la entrada de la Siemens, 15 cuadras al norte, en el barrio La Primavera.

El llanto, la sospecha y la incertidumbre era el común denominador entre los demás familiares del infortunado,  quienes le vieron el último día del año 2011 acarreando arena.

Ebrio
“Él ya andaba bien “golpeado” (tomado) y yo le dije que nos fuéramos (a la casa),  pero uno de sus amigos me dijo que él lo iba a ir a dejar y ahora no está aquí”, reiteró Casanova.

El cuerpo de Alejandro Casanova fue recuperado por un miembro de la Dirección General de Bomberos y  una patrulla del Distrito Seis de la Policía lo trasladó al Instituto de Medicina Legal, donde determinarán si hubo o no mano criminal en el deceso.

Doña Maura Josefa Casanova no daba crédito a lo que observaba y sin pronunciar palabras lloraba. Se desmayada por segundos, luego era reanimada con agua florida.

“Ay mi hijo, Dios mi muchachito”, decía cuando despertaba. Hasta que la patrulla que llevaba el cuerpo desapareció dejando una estela de polvo en la calle, la pobre mujer recuperó un poco de calma.