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Gracias a las “entrometidas” miradas de una vecina se descubrió que el padrastro de dos niñas, una de siete años y su hermana de nueve,  eran víctimas de abuso sexual.

Por este delito está preso y enfrentará juicio oral y público el 29 de febrero a las 9:00 de la mañana, un hombre de apellido Sandino, de 32 años.

“En una ocasión la niña de siete años iba al baño y el acusado la llamó, la sentó en las piernas y empezó a besarla en la boca y a tocarle sus partes, la menor salió corriendo en llanto, por lo que la vecina optó por contárselo a la madre, quien estaba dentro de la vivienda amamantando al tierno”, dijo la fiscal Janeth Canelo Alemán durante la audiencia inicial celebrada ayer en el Juzgado Quinto Penal de Audiencias.

No contaban con su astucia
Según la acusación del Ministerio Público, desde hace cuatro meses Sandino convivía con la progenitora de las menores, una dama de 39 años.

La detención del acusado fue posible porque la vecina al ver el ilícito le contó a la  madre de las niñas  y luego avisó a los agentes del orden que se mantenían a tres cuadras de la vivienda ubicada en un barrio de Managua.

“Cuando la progenitora le pregunta a la menor lo sucedido, la pequeña revela que lo mismo le hacía a su hermana mayor, por lo que pido señora jueza que le mantenga la prisión preventiva”, señaló la fiscal Canelo Alemán.