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El intento por asesinarla falló, pero las cicatrices de las 20 estocadas que Miriam del Socorro Vega recibió quedaron grabadas en su cuerpo y en su mente.

Cristóbal Marín es originario del barrio San Francisco, de esta ciudad, y aprendió a ganarse la vida  como pintor automotriz. Él conoció a su media naranja cuando eran chavalos de 18 años  y después de  enamorarse decidieron unir sus vidas. Eso fue hace 27 años, aunque legalmente contrajeron nupcias el 19 de enero de 1996,  es decir, hace 16 años, reveló Vega.

La capitalina Miriam Vega  llegó a Rivas después del  terremoto de  1972. Tras unir su vida  a la de Marín iniciaron a luchar fuertemente para superarse.  Ella vendía refrescos  y su marido atendía lo que muchos llaman un “caramanchel”  en las afueras del mercado. Ahí ofertaba  golosinas.

En su anhelo por mejorar su nivel de vida,  la pareja buscó suerte durante dos años en Costa Rica,  “donde yo trabajaba como doméstica y él  como pintor automotriz”.

En 1990 regresaron a Rivas y entraron al comercio  en el mercado. “Recuerdo que mi meta era llegar a tener nuestra distribuidora e iniciamos haciendo  préstamos y fuimos  avanzando y avanzando,  hasta lograr tener nuestro negocio”, señaló la comerciante.

Con el paso de los años la pareja  procreó  cuatro hijos,  incluyendo una de crianza que tiene 15 años de edad.

“En todo este tiempo  Cristóbal ha demostrado ser un excelente padre, es decidido, firme, lúcido,  no es violento y jamás le haría daño  a su familia o  a sus hijos”, apuntó Vega.

Capítulo amargo
Sin embargo,  la vida de esta pareja dio un giro inesperado  la tarde del 29 de enero de este año,  cuando dos extrabajadores de ellos llegaron en una moto Génesis  a su casa,  con la misión de asesinar a la dama, para lo cual uno ingresó al baño donde Vega se estaba duchando y sin piedad la atacó 20 veces con un cuchillo.

La mujer luchó con su agresor, momento en el cual el menor de edad que le acompañaba se llevó al cuchillero y le dijo que se marcharan, “porque ya era suficiente”.

Cabe señalar que a la hora de este terrible episodio, en la casa solo se encontraban  Vega y su hija de crianza, quien estaba  en el lavandero del patio y no  escuchó nada, porque tenía auriculares.

Mientras los dos sujetos huían en la moto,  la dama salió a pedir a ayuda y fue trasladada al Hospital de Rivas. Esa misma noche,  Cristóbal Marín fue  arrestado, porque según las autoridades habría pagado 50 mil córdobas a Ulises Antonio Dávila Jirón, de 25 años, por el crimen que no se concretó, pese a que había sido planificado previamente, y cuyo fondo serían los bienes que la pareja tiene.

Sin embargo, la protagonista de esta historia dice con toda firmeza que su marido sería incapaz de haber ordenado el crimen, además alega que ella no lo acusó.

“Se han dicho muchas cosas”
“Se han dicho muchas cosas que nada que ver, porque,  repito, Cristóbal ama a su familia, no es violento y no nos va a hacer daño”, recalcó.

Dijo que no hay problemas por los bienes, porque  están a nombre de él.

Señaló que no tiene ni idea de quién pudo ordenar el crimen, porque  ni ella ni su marido tienen enemigos, aunque no descartó que  los extrabajadores que la atacaron hayan  andado bajo los efectos de sustancias alucinógenas.

Una de las hijas de la pareja, Xóchilt Marín, señaló que su papá, --quien se encuentra detenido y acusado--, les ha dicho que sean fuertes en estos momentos difíciles, y que estén pendientes de su mamá, “porque lo que más deseaba es estar con nosotros para ayudarnos”.

¿Qué es un acuerdo prenupcial?
Fátima Tórrez González

En Nicaragua son pocas las parejas que antes de casarse preguntan por el acuerdo prenupcial.

Un acuerdo prenupcial es un contrato entre la pareja para especificar cómo se dividirán  bienes, deudas y rentas una vez que se separen.

Los abogados dicen que este instrumento legal es útil cuando hay mucho dinero en juego.

“Pero las parejas que preguntan por el acuerdo prenupcial son pocas,  principalmente son aquellas que tienen bienes en cantidad y que desean que todo esté claro de antemano. Aquí les explicamos a todas las parejas que desean casarse qué es un acuerdo prenupcial y ya es opción de ellos si quieren uno”, explicó el abogado y notario público,  Noel Alonzo Cano.

El jurista apuntó que el matrimonio es una sociedad conyugal, un contrato solemne donde se acuerda que las parejas unen sus vidas para dos fines: la procreación y el auxilio mutuo, como  lo establece nuestro Código Civil.
Apuntó que cuando una pareja desea separarse se le explica que conforme la Ley  para la Disolución del Vínculo Matrimonial por Voluntad de una de las Partes,  hay consecuencias con respecto de los bienes.

“Pero ahora los legisladores establecieron que  los bienes habidos antes, durante y después del matrimonio pasan a ser comunes y si va a haber una separación, el juez debe pronunciarse sobre la distribución de los mismos (a la hora del divorcio)”, apuntó.

Explicó que en la mayoría de los casos la vivienda le queda  a la esposa y a los hijos,  y si existen negocios se los dejan al marido, porque  él tiene que garantizarles  pensión alimenticia a sus descendientes.

El acuerdo prenupcial es para evitar que al momento de terminar la relación  una de las partes tome lo que más pueda.

El precio de un acuerdo prenupcial varía según el caso. El contrato más sencillo cuesta 2,000 córdobas.

Boda masiva
Desde hace cuatro años, el doctor Noel Alonzo Cano y los tres juristas que trabajan en su bufete Nicaragua Ius Consult hacen una boda masiva gratuita en el municipio de Ciudad Sandino, en el Día de los  Enamorados.

“Este año la particularidad que ha sobresalido es que son los hijos de las parejas que tienen años de convivir los que vienen a preguntar  los requisitos para que sus padres legalicen su unión”, comentó la abogada María Jesús Ocampo.

Hay parejas de jóvenes y adultos y hasta el momento tienen inscritas 75. “Las muchachas jóvenes vienen a preguntar cómo pueden venir vestidas, que si pueden venir con un vestido de novia y yo les contesto: ´como usted quiera, el día es suyo y debe vivirlo como lo ha soñado. Las personas siempre vienen elegantes´, manifestó Ocampo.

“Esto lo hacemos para regresarle a la población la oportunidad que nos dio de estudiar, porque por medio de sus impuestos pudimos culminar nuestros estudios en una universidad subvencionada que recibe parte del Presupuesto de la República”, dijo finalmente Alonzo Cano.