•   Granada, Nicaragua  |
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El martirio que durante varios años sufrieron las ancianitas Eva Candelaria Vanegas, de 87 años, y su hermana, María Bernarda Vanegas, de 75, parece haber acabado tras la sentencia emitida por el doctor Alcides Muñoz, titular del Juzgado de Distrito Penal de Juicio de Granada, quien declaró culpable por el delito de violencia intrafamiliar a dos procesados.

Según la acusación, las señoras soportaron maltratos físicos y psicológicos por parte de la hija de doña Bernarda, llamada Margarita del Socorro Vanegas, y del cónyuge de esta, Óscar García Umaña, quienes les gritaban “viejas caballas”, entre otras cosas.

La psicóloga que atendió a las víctimas testificó durante el juicio, y dijo que los episodios de violencia que ellas vivieron desembocaron en una fuerte depresión, baja autoestima y pérdida del apetito, por lo que recomendó que sean atendidas por un especialista en psicoterapia.

“La gota que derramó el vaso” y que acabó con la paciencia de las ancianas fue el 22 de marzo de 2011, cuando estando en su vivienda en el barrio Boca Negra fueron agredidas por la pareja, que utilizó palos y piedras.

Después del feo episodio las partes tuvieron una mediación en el Ministerio de la Familia. Aunque hubo testifícales a favor de los imputados, el juez concluyó que los dos tuvieron responsabilidad por los hechos acusados.

Responsabilidad penal
“Esta autoridad llega a la conclusión de que los acusados, Óscar García Umaña y Margarita del Socorro Vanegas, de forma reiterada han sometido a maltrato físico y verbal a Eva Candelaria Vanegas y María Bernarda Vanegas. Estos hechos de maltrato han sido ejecutados de manera deliberada con un total desprecio a la integridad psíquica, por tal razón se encuentra responsabilidad penal en contra de los acusados”, dijo el juez.

El abogado defensor, Ernesto Zambrana, reaccionó sorprendido por el fallo, puesto que según dijo no puede existir violencia intrafamiliar cuando las víctimas y los victimarios no comparten el mismo núcleo familiar, como en este caso.

“El abogado acusador reconoció que las supuestas víctimas no habitaban o compartían el mismo núcleo, entonces no puede haber violencia intrafamiliar o doméstica”, señaló.

“Tampoco quedó comprobado que su defendida sea hija de una de las ancianas”, sostuvo el abogado.
El juez Muñoz programó la audiencia para el debate de la pena para el próximo 24 de febrero.