•   DIARIO EXTRA / COSTA RICA  |
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Con apenas 24 horas de haber venido al mundo y con 3 kilos de peso aproximadamente, un bebé fue abandonado por su madre, quien recién había salido del hospital de Guápiles.

La mujer identificada por las autoridades como Juana López le pidió a un grupo de enfermeras que si le podían regalar  ropita para poder sacar a su hijo del centro médico, ya que son muy pobres.

Ante tal petición las enfermeras se dieron a la tarea de buscar una de las mejores mudadas para que la madre pudiera llevárselo a casa junto a sus cuatro hermanos.

Una vez hecho todo el trámite médico, la madre de nacionalidad nicaragüense aseguró al personal que iba muy feliz y agradecida con Dios, por lo que se dirigía a la iglesia católica a hacer una oración y dar una ofrenda.
Con su hijo en brazos, la mujer de unos 38 años ingresó pasadas las 8 a.m. del martes 14 de febrero,  a la iglesia de Guápiles.

Alarma
Una feligresa, quien no quiso identificarse, comentó que tras varios minutos orando, la mujer se fue sola.

“La vi cuando ingresó con un bebé en brazos, se sentó en una banca de madera, se notaba muy nerviosa,  volvía a ver para todos lados. Después de 5 minutos, se hincó, persignó y dejó a su criatura envuelta en una sábana de hospital en medio de la banca, una vez en la puerta movió su mano diciendo adiós”, recordó.

Los minutos transcurrían y la madre nunca regresó, la feligresa salió a buscarla, pero no la ubicó, por lo que corrió hasta la Casa Cural, donde le contó lo sucedido al sacristán.

“Llegó una señora a decirme que había un bebé abandonado, nos fuimos a ver y efectivamente, en una sábana rosada con ropa había un recién nacido llorando. Movía sus manitas, estaba un poco arrugado por lo que sin tiempo que perder me lo llevé al centro médico para que lo chequearan”, detalló.

Niño saludable
El director del Hospital de Guápiles, Javier Brenes, aseguró que el recién nacido goza de buena salud.

“El sacristán llegó a la sala de emergencias alegando que habían dejado abandonado a un bebé, al revisarlo tenía cerca de 1 hora de haber salido junto a su madre. Por la ropa que portaba fue que se logró identificar, se le realizó un chequeo general y se determinó que estaba en buen estado de salud”, explicó.

Tres días después (17 de febrero) fue entregado por las autoridades del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) en un albergue en Guápiles, donde permanece junto a otros niños que han sido abandonados por sus padres.

Las autoridades presumen que la madre es vecina del sector conocido como Zapote, en Puerto Viejo de Sarapiquí.
Además se sospecha que la mujer dio a los médicos una dirección y algunos datos falsos, ya que no estaba en el sistema de la Caja de Seguro Social.

El grupo de enfermeras que le regaló su primera mudada al bebé querían quedarse con él y manifestaron que no le faltará amor.