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Si la ley se cumpliera a cabalidad, una joven de 25 años hoy no estaría con el abdomen perforado y piquetazos en sus vísceras. Si la ley se cumpliera, su esposo-verdugo estaría preso desde la primera ocasión en que fue denunciado, pero entre los estelianos que conocen de este caso hay poca fe de que el autor reciba castigo, por cuanto el nuevo Código Penal no varió mucho en su forma de tratar a las víctimas de violencia intrafamiliar

ESTELI
En estado delicado de salud aún se encuentra, en el Hospital Regional San Juan de Dios, de esta ciudad, la joven señora de iniciales D.T., a consecuencia de las puñaladas propinadas por su compañero de vida, José Luis Huete Alaniz, conocido en el bajo mundo como “El Pichete”.

Socorristas de la Cruz Roja esteliana confirmaron que al acudir al llamado de auxilio, la muchacha presentaba varias estocadas en la región abdominal, además de exposición de las vísceras y cortes en el rostro. Su marido fue el agresor.

Violencia física y sexual
Irónicamente, autoridades de la Comisaría de la Mujer y de la Policía esteliana poseen expedientes que certifican que “El Pichete” tiene antecedentes delictivos, entre éstos por violencia intrafamiliar y sexual.

En otra oportunidad, Huete Alaniz agredió a su esposa, ésta lo denunció ante la Policía, cuyos oficiales capturaron al prospecto de parricida, pero horas después la misma perjudicada se presentó llorando a retirar la denuncia, por lo que su verdugo quedó en libertad y ahora por poco y la mata. Una historia que se repite en cientos de hogares nicaragüenses donde la mujer depende del hombre económica y sicológicamente.

De acuerdo a las estadísticas policiales, en al menos cuatro ocasiones “El Pichete” ha sido detenido por actos de esta naturaleza. Es de recordar que el agresor huyó luego de apuñalar a su esposa, pero horas después efectivos de la Policía lo capturaron, cuando rondaba las inmediaciones del Hospital Regional San Juan de Dios.

A Huete Alaniz lo sorprendieron con un filoso puñal en las manos, de acuerdo a lo informado por la Policía, lo que evidencia que tenía intenciones de penetrar a las instalaciones del centro asistencial para acabar con la existencia de la joven D.T.

En su lecho del hospital esteliano, la joven, que trabaja en la industria local del tabaco, declaró a la Policía que tenía diez años de convivir con su victimario, y de forma constante la golpeaba y agredía, por lo que ella misma se presentaba a la Comisaría de la Mujer a interponer denuncia, no obstante luego se arreglaban. Inclusive cuando la agredió tenía un proceso abierto en un juzgado.

D.T. al parecer mantenía a Huete Alaniz, pues sólo ella trabajaba para darle manutención a dos hijitos, uno de siete y otro de tres años. Un menor de ocho años está bajo la tutela de la abuela paterna.

Abordada sobre este tema, la capitana Marcia Loza, jefa de la Comisaría de la Mujer en Estelí, comentó no poder entender las razones por las cuales una dama que no depende económicamente de un tipo y que para colmo la maltrata, tenga una relación de años con éste.

Loza confirmó que la pobre mujer víctima de “El Pichete”, quedó tirada en un enorme charco de sangre, a la orilla de la vía, en donde por poco muere por una hemorragia severa.

Según el testimonio de D.T., Huete Alaniz se molestó con ella porque notó que tenía una erupción en la piel, a causa de una alergia, y lo atribuyó a una caricia de otro hombre, por lo cual la agredió brutalmente. La capitana Loza, junto con la oficial de investigaciones, Mijani Talavera, verificaron el estado de D.T. en el hospital esteliano, donde la joven ingresó en estado de shock.

En su testimonio, la agredida narró que su verdugo le advirtió que no sería de nadie más, porque la mataría, pese a que él mismo mantiene una relación extramarital.

Reconoció que siempre “lo amó” y que ha sido el único hombre en su existencia, pero que ahora no lo perdonará. La mujer reconoció que al menos en tres ocasiones, solo en este año, lo perdonó luego que la agredía y lo denunciaba en la Comisaría.

Esta mujer señaló que esta situación le deja una tremenda lección, porque si José Luis estuviera preso, esto no hubiera sucedido. Resaltó el respaldo que le han dado las autoridades de la comisaría. La capitana Marcia Loza por su parte agregó que luego que esta joven obrera se recupera de las lesiones, será sometida a terapia psicológica intensiva, por los traumas sufridos.

Más delitos, pero…
Más delitos contemplados en el nuevo Código Penal, pero la población tiene la sensación amarga de que del cúmulo de denuncias que la Policía Nacional recibe, un mínimo porcentaje pasa a jurisdicción de los juzgados.

El nuevo Código incluye la novedosa tipificación de delitos, como los que se cometen contra el medioambiente, así como el tráfico internacional de vehículos robados, no obstante en la región segoviana existe la percepción de que no es suficiente el esfuerzo de las autoridades, por cuanto en los delitos más sensibles, como el feminicidio o la violencia intrafamiliar, no hay nada.

Para el asesor legal de la delegación regional del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos, Alberto Rosales, la implementación del nuevo Código, significa un proceso de modernización para el sistema judicial en el país.

A decir de Rosales aunque éste también es compatible con la legislación vigente y ofrece marcos de referencia claros, muchas veces tiene que ver con la buena voluntad de quienes lo aplican, es decir, con quienes administran y aplican justicia.

Las leyes pueden ser muy coherentes y con principios claros y humanos, pero si no existe una voluntad desde el punto de vista filosófico, y no partidario, siempre habrá problemas, indicó por su parte Ranulfo Vázquez, dirigente sindical de la ATC en el departamento de Estelí.

Reconoció que el nuevo Código brinda herramientas novedosas a los operadores de justicia, y algo que resaltó es la inclusión de nuevos delitos, como la explotación sexual comercial infantil. Anteriormente no estaba contemplado como tal y cuando había un delito, se prestaba a ambigüedades según dijo.

Estadísticas que las instituciones encargadas de brindar justicia a nivel nacional, como son el Ministerio Público, la Policía y el Poder Judicial, explican que sólo entre un 25 y 30 por ciento del total denuncias terminan con una sentencia condenatoria, dijo Vázquez. Esto, porque se da una especie de “colador” en el proceso y las causas son archivadas en determinada instancia, por la falta de méritos o la Fiscalía desestima las mismas por inconsistentes, expresó.

Otras veces, aunque haya voluntad de los funcionarios, la falta de recursos, lo que no debería ser siempre una justificación, obstaculiza que los procesos lleguen a su final, además recordó la existencia de las mediaciones.

Resaltó la importancia de que los legisladores hayan incluido en el nuevo Código Penal los delitos especiales en materia ambiental y de orden sexual, que afecta a la niñez y a la adolescencia.

La doctora Aryeris Vindel Pavón, juez de Cumplimiento de Pena y Vigilancia Penitenciaria para el departamento de Madriz, indicó que aplicando las distintas normas jurídicas y reglamentos, así como la garantía con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, desde su primer día de vigencia ya tenían más de sesenta expedientes para su respectiva revisión.

Para ella sin duda que ésta ha sido una nueva experiencia, tanto para los judiciales, magistrados del Tribunal Regional de Apelaciones con sede en Estelí, así como para los fiscales y defensores públicos.

Reconocidos penalistas como el abogado litigante Keneth Guardado Savillón dijeron que con la entrada en vigencia del nuevo código han definido también nuevas acciones para que sus defendidos o representados puedan gozar de algunos beneficios que éste otorga.