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Nuevamente el robo de un celular cobra una vida. La víctima en este caso es Freddy Alexander Sánchez, de 29 años, sobrino del comisionado mayor Julio Sánchez, manager del Bóer.

Según los datos recabados por los agentes investigadores del Distrito I de Policía, Sánchez estaba con su amigo Lesmeth Francisco Gutiérrez, de 27 años, ambos sentados en la cuneta de la gasolinera ubicada cerca de la rotonda El Periodista, tomándose una gaseosa, el viernes a eso de las 10:20 p.m.

“Sánchez y Gutiérrez estaban descansando sentados en la cuneta, luego se pusieron a chatear, momento en que desembocaron del barrio “René Cisneros” dos sujetos que se le colocaron enfrente a los jóvenes y con un arma de fuego calibre 9 milímetro le exigieron que le diera el celular Blackberry, propiedad de Gutiérrez”, informó el suboficial Ozny Muñoz, II jefe de secretaría de la delegación policial.

“Al momento que me pide el celular, el sujeto me golpeó con la cacha del arma en la cabeza y yo caigo en las piernas de Sánchez. Luego escuché dos disparo y veo a mi amigo tendido en el suelo, sangrando en la cabeza”, dijo Gutiérrez en su denuncia.

Capturados
Sánchez recibió el impacto de bala en la sien, las personas que presenciaron el hecho lo trasladaron al Hospital Antonio Lenín Fonseca, pero lamentablemente falleció ayer a eso de las dos de la tarde.

Luego del robo con intimidación se hicieron  presentes al lugar los agentes policiales y cuando se dirigían al centro hospitalario con Gutiérrez a bordo, se toparon con una trifulca y para sorpresa del testigo, eran los mismos sujetos que le habían robado.

“Cuando los oficiales se bajan para verificar que sucedía, Gutiérrez identifica a Richard Antonio Pastrán Pérez, alias “La Chancha”, quien fue herido en el rostro por los pobladores que frustraron el robo con violencia y Emilio José Delgado Lacayo, ambos  de 20 años”, manifestó Muñoz.

“La Chancha” está bajo custodia policial en el hospital Roberto Calderón y Delgado Lacayo está “guardado” en las celdas preventivas de la estación policial a la espera de enfrentar juicio por robo con intimidación seguido de homicidio.

Las autoridades policiales no recuperaron el arma ocupada ni el teléfono celular, pero las investigaciones continúan para determinar quién de los dos detenidos fue el que accionó el arma y acabó con la vida de Sánchez.

La víctima era casada y deja en la orfandad a dos niños, de cinco y tres años de edad.