•  |
  •  |

“Maté a mi esposa y fue por celos”, dijo a sangre fría y sin inmutarse Luis Antonio Pavón Morales, de 43 años, luego de confesar  a la Policía que había asfixiado a su compañera de vida Alexandra María Suárez Obando, de 33, dentro de un hospedaje.

Pavón Morales había convivido con Suárez Obando durante 13 años, y procreó a dos niñas de 13 y 1 año. El confeso de parricidio aseguró que la decisión la tomó porque la joven estaba saliendo con otro varón.

“No me arrepiento de lo que hice. Fui a verificar lo que me dijeron y lo comprobé, la vi con otro hombre”, manifestó Pavón Morales, quien tenía el pecho aruñado probablemente cuando Suárez Obando trató de defenderse.

Los hechos se dieron en una de las siete habitaciones del hospedaje Monimbó 94, ubicado en Villa Venezuela, a pocas cuadras del Distrito VII de Policía. La pareja llegó el sábado a las cuatro de la tarde, pero el crimen fue descubierto a las 7:30 de la mañana de ayer, por la encargada de servicio.

Aparentemente, en la habitación no se escuchó ninguna discusión durante la noche, Franklin Izaguirre, encargada del servicio y del negocio, dijo que el domingo por la mañana, Pavón Morales le pidió que le fuera a comprar un litro de cerveza.

Valiente decisión

“La pareja era cliente del hospedaje, de vez en cuando venían, y por ir a hacer los mandados me pagaba el señor (Pavón Morales), pero cada vez que iba a la venta dejaba enllavado el portón. Empecé a sospechar que algo no andaba bien, porque acaba de ir a la venta, y él me dijo: “Andá comprá otro litro (de cerveza) porque ella quiere más”, relató Izaguirre.

“Entonces yo empecé a golpear la puerta y a hablarle a la muchacha para que abriera. Pregunté: ‘¿Qué está pasando ahí? ¡Abra la puerta o llamo a la Policía!’. Fue cuando el hombre abrió, tenía tapada a la joven con una sábana, y le hablé, pero al tocarle los pies, sentí que estaban helados y le dije a Pavón Morales: ‘Voy a llamar a la Policía’, y solo me dijo: ‘La maté’, relató aún nerviosa Izaguirre.

Agentes de la séptima delegación se hicieron presentes a la escena del crimen, y manifestaron que aparentemente Suárez Obando fue asfixiada, por lo que el cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal.

La asediaba

Suárez Obando era operaria de una zona franca, y los familiares fueron alertados del hecho por el mismo detenido.

“Ya no la sigan buscando, que pasó a mejor vida, donde ella está nadie la puede molestar”, les dijo Pavón Morales vía telefónica a los familiares de la víctima, a quienes les dio la dirección del hospedaje.

“Ellos ya tenían años de separados, pero él (Pavón Morales) siempre la asediaba, donde quiera le salía; incluso cuando Suárez Obando se fue a trabajar a Costa Rica, la fue a buscar y se la trajo. Para mí que él la mató, porque seguramente se enteró de que ella tenía planes de volverse a ir, porque ella trabajaba para sus hijas, porque él no le ayudaba”, dijo uno de los familiares de la víctima.

Las autoridades del Distrito VII remitirán a Pavón Morales a los juzgados de Nejapa el martes, para que responda por el delito cometido.