Jorge Eduardo Arellano
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Sexo demasiado ruidoso
La corte le prohibió a Adam Hinton, de 32 años, tener relaciones sexuales en la casa de su novia porque es muy ruidoso. Estaría violando la ley si decidiera demostrarle su afecto a Kerry Norris, de Brighton, estando en el departamento de un ambiente que ella ocupa. Al parecer los ruidos que la pareja hace cuando se entregan al comercio carnal es tan insoportable que los vecinos levantaron una denuncia. De hecho, muchos de los testigos relataron sus desvelos e incomodidades que incluyen noches enteras sin pegar un ojo. Norris podría ser desalojada y Hinton no puede acercarse a menos de cien metros de la vivienda de la mujer. Según trascendió, el hombre ya había pagado una multa por ruidos molestos, pero evidentemente no logró contener su efusividad.

Llamó a la Policía por un sándwich
Un hombre llamó al 911 porque los empleados de un expendio de sándwiches no le pusieron salsa. Reginald Peterson, de 42 años, ingresó a una sandwichería de Arlington a las 19:45. Ordenó dos emparedados: un “picante italiano” completo y uno de pechuga de pollo. Cuando descubrió que el primero de ellos no tenía la salsa correspondiente demandó que se la agregaran. Ni lerdo ni perezoso –-y a pesar de que los empleados estaban dispuestos a complacer sus pedidos-- llamó a la Policía para denunciar la falta de aderezo. A los 15 minutos, como el patrullero no llegaba, marcó el 911 para quejarse de que tenía una emergencia y los oficiales no se presentaban. Cuando los agentes finalmente arribaron al lugar intentaron calmar al corpulento trabajador y explicarle el correcto uso de los servicios telefónicos para emergencias. Estos esfuerzos fracasaron y el alterado consumidor fue arrestado por mal uso del 911. Resultó que el hombre tenía antecedentes por robo, desmanes e intoxicación. Cuando se lo llevaban detenido, Peterson ordenó a los oficiales que tiraran los sándwiches a la basura.

Nacidos para estar juntos
Una pareja se casó 22 años después de haber nacido en el mismo hospital y en cunas adyacentes. Kelly Robinson y Dale Wilson nacieron con tres días de diferencia en el Hospital General Northampton, con sus madres recuperándose en la misma habitación. Vivieron separados durante 20 años hasta que se volvieron a encontrar. La pareja se dio cuenta de esta casualidad un día en que las familias se reunieron y comenzaron a hablar sobre el nacimiento de los tórtolos. “Es tan extraño que nos hayamos encontrado y que nos hayamos enamorado. Soy tan feliz de haberme cruzado con Dale”, explicó Kelly. La ceremonia tuvo lugar en la iglesia de San Juan Bautista, en Kingsthorpe, Northamptonshire.