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Dos familias de Managua lloran la pérdida de sus seres queridos, quienes les fueron arrebatados la noche del sábado en circunstancias que son investigadas por la Policía Nacional, porque el primero recibió ocho estocadas y el otro recibió varios impactos de bala.

La Policía identificó a la primera víctima como Francisco José Aguilera Gaitán, de 27 años, quien pereció de una puñalada que recibió en el pulmón derecho.

Don Pedro Antonio Aguilera Aguilar, de 59 años, todavía ayer no daba crédito al suceso que le arrancó parte de su corazón, porque en su afán por salvarle la vida a su hijo, el sábado, lo trasladó a una clínica privada, pero ya era demasiado tarde.

“Si mi hijo hubiera sido pandillero, ladrón, delincuente, pues no diría nada, porque yo no lo apañaría, pero yo sé lo que tengo: ninguno de mis nueve hijos han sido fichados en la Policía. Mi hijo era bueno, yo supe criar a mis hijos… Hay cosas que pasan que uno no debe renegar”, dijo Pedro Aguilera.

Pedrada y estocadas
Además de trabajar como obrero en la Zona Franca que está en el barrio Las Torres, donde tenía cinco meses de laborar, Aguilera también hacía filmaciones de videos.

Explicó que el crimen ocurrió cuando su hijo regresaba de filmar un video en la casa de un vecino que tenía una fiesta de cumpleaños. Al regresar a su casa, varios vecinos invitaron a Francisco Aguilera a acompañarlos a los billares.

“Como a las 6:45 buscó la casa, pero unos amigos le dijeron que fueran al billar. Aunque era cristiano, se fue, y cuando venían de regreso, les salieron varios sujetos y lamentablemente alcanzaron a mi hijo: le dieron una pedrada en la cabeza que hizo que se cayera y desmayara, ahí aprovecharon y lo apuñalaron con un desarmador delgado”, relató Pedro Aguilera.

También afirmó que los asesinos de su hijo son de Las Torres número dos, sujetos que sólo se dedican a robar y a matar.

Espera justicia divina
Don Pedro Aguilera espera la justicia divina, si no logra la terrenal, pero le pidió a la Policía que esclarezca el crimen para que no quedé impune.

“Esto no se trata de que yo mate ahora a alguien así por así, no, no. Yo le dejo todo a Dios, que él haga justicia, pero las leyes son para que se cumplan. Sé que mi hijo está descansando allá, en un lugar especial, pero dejó dos pequeñas hijitas de ocho y un año, ¿quién responde por ellas?”, manifestó Pedro Aguilera.

“El luto se lleva en el corazón… le dejo las cosas a Dios, él es el mejor juez”, comentó finalmente don Pedro en la vela de Francisco José Aguilera, quien era miembro de la Iglesia de Cristo.

La víctima habitaba de donde fue la Pepsi, cuatro cuadras al norte, tres cuadras al este.

¿Quién lo mató?
El otro homicidio fue contra Rubén Lumbí Mayorga, de 26 años, quien murió de tres impactos de bala.

El teniente Lizandro Ocón, de la Sexta Delegación de Policía, dijo que las circunstancias de este crimen se investigan a fondo, porque sospechan que se trata de rencillas personales, pero aún no hay detenidos, ni sospechosos.

Según información proporcionada por el teniente Ocón, Lumbí estaba afuera de su vivienda con dos personas más cuando les dispararon.

Saúl Hernández Aguilar, de 41 años, resultó herido en el brazo y en la mano izquierda, y Sigtagio Mayorga, de 27 años, recibió un balazo en la mano derecha al momento del crimen.