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Un niño de cuatro años y un hombre de 32 expiraron durante el fin de semana en distintos hospitales de la capital, tras varios días de agonía, a consecuencia de graves lesiones sufridas en accidentes de tránsito.

A eso de las ocho de la noche del domingo, luego de ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital “Lenín Fonseca”, se rindió ante la muerte Evert Danilo Blanco Guardado, de 32 años, quien fue arrollado por un busero de la ruta 112, la mañana del 10 de agosto, en los alrededores de “El Arbolito”, sobre la calle “El Triunfo”.

A consecuencia del impacto, Blanco, quien agonizó durante una semana, sufrió lesiones en el hígado, páncreas, intestinos y bazo, relataron sus atribulados familiares. “Él, antes de entrar al quirófano me preguntó por los niños”, relató la viuda, Yadira Hernández Vargas.

Los parientes de la víctima se quejaron de las autoridades policiales de la Estación Dos, que además de poner en libertad al chofer del autobús, por “supuesta falta de pruebas”, también entregaron el autobús al dueño.

Paradójicamente, hasta ayer, la motocicleta de Evert Danilo Blanco y los documentos de éste permanecían retenidos por las autoridades policiales.

“Un oficial de la Estación Dos dijo que si nos llevamos la moto de mi hermano el caso quedaría cerrado”, relató otra pariente del joven motociclista, cuyo cadáver fue retirado por personal del Instituto de Medicina Legal, en pleno velorio, para realizar la autopsia correspondiente.

El cuerpo sin vida de Blanco fue llevado de su casa al Instituto de Medicina Legal para cumplir con el requisito legal de la autopsia, que servirá para demostrar el cuerpo del delito durante el eventual juicio. El deceso de Blanco se produce a sólo una semana de que la menor de sus dos hijos cumpliera su primer año de nacida.


Cien horas de agonía
Por otra parte, en el Hospital “Fernando Vélez Paiz” entregó su alma al Creador el fin de semana el niño Erick Josué Valle Largaespada, de cuatro años, luego de cuatro días de agonía.

El deceso del menor tomó por sorpresa a sus familiares, porque éste había dado signos de mejoría luego de ser atropellado por un automovilista en el kilómetro 21 de la Carretera Nueva a León, cuando el niño cruzó la vía de forma imprudente.

María de Jesús Largaespada dijo que el niño se le soltó de la mano cuando regresaban de la venta ubicada frente al lugar conocido como “El Charco”, en el municipio de Mateare. El fatal accidente aconteció a eso de las diez de la mañana del pasado martes, y el menor expiró el sábado, minutos después de las tres de la tarde.