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Toda una serie contradicciones externaron un hombre y una mujer a quienes la Policía esteliana sorprendió con estupefacientes.

Mientras el “varón” señalaba  que los uniformados le habían plantado el estupefaciente en una mochila, la dama admitió que le encargaron entregársela a él.

Una patrulla de infantería de la Policía de Estelí, que realizaba tareas de prevención del delito, detuvo a Alberto de Jesús Palacios Centeno, de 39 años, originario de Ocotal, y a María Ángela Arteta, de 32 y residente del barrio “Filemón Rivera”, porque cargaban varios paquetes de marihuana.

La teniente Yessenia Herrera, portavoz de la Policía, señaló que a Palacios le encontraron casi 900 gramos de marihuana que llevaba en una mochila en dos paquetes sellados con cinta adhesiva.

Mientras a María Ángela Arteta, las fuerzas policiales le encontraron un paquete envuelto en una bolsa plástica negra. Dentro del mismo iban otros dos alijos, con más de 800 gramos de la droga.

“Me plantaron la droga”

La Policía tipificó el delito como tráfico de estupefacientes e informó que los dos sospechosos tienen antecedentes por ese y otros ilícitos.

Palacios se defendió diciendo que le “sembraron la droga”, porque él es de oficio soldador y todos los días en horas de la mañana viaja a Ocotal, y jamás se había metido en problemas.

Aseguró que en el barrio “José Santos Rodríguez”  lo conocen como una persona de bien.

La vocería policial rechazó el señalamiento que les hizo Palacios, en tanto otro oficial de la Policía reveló que le daban seguimiento, pero él negó estar involucrado en delitos de narcoactividad.

Mientras, Arteta aceptó que la droga se la entregó una persona a la cual no identificó y dijo que ésta le pagó para que se la entregara a Palacios.

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“Una señora a quien no conozco me entregó esos paquetes para que se los diera a ese señor que viajaba en un autobús desde Ocotal”, fueron sus palabras textuales.

Explicó que aunque no miró lo que llevaba el paquete, sí pudo calcular un peso de aproximadamente cuatro libras cuando se lo entregaron.

Reconoció que la persona que le encargó el paquete a Palacios, la “quemó”, y pidió a las autoridades que se compadezcan de ella porque tiene tres niños menores de diez años a los que debe sostener económicamente, lavando y planchando ropa ajena.

Indicó que ella no conocía a Alberto de Jesús y que fue hasta el momento en que iba a entregar la droga que lo vio y lo reconoció por la descripción que le dieron para poder ubicarlo.

Por su parte el jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía esteliana, comisionado José Ernesto Castro, señaló que continúan profundizando en el caso, para delimitar  responsabilidades y determinar de forma clara la relación que existía entre ambos detenidos y establecer si en realidad existe una tercera persona involucrada.