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Un descuido familiar fue la causa de que un niño de apenas 14 meses de nacido perdiera la vida, al ahogarse en una tina de baño, sin que ningún adulto lo pudiera auxiliar a tiempo para salvarle la vida.

El lamentable hecho ocurrió a las tres de la tarde del pasado sábado, en el barrio Bosques de Xiloá, exactamente de la terminal de taxis una cuadra al oeste, dos al sur y media al oeste, cuando los familiares del niño Víctor Manuel Ramos Pavón pretendían bañarlo.

Ángela María Brenes García, de 29 años, tía de la víctima, relató que ella se encontraba viendo televisión, mientras la mamá del infante, María José Pavón García, de 25, estaba palmeando tortillas para la venta, cuando observó que el niño había quedado con uno de sus pies prensado entre la puerta. Ella procedió a liberarlo, y en ese momento se percató de que andaba el calzoncillo embarrado de excremento, por lo que le pidió a su sobrina, de siete años, que lo bañara.

Descuido permitió muerte

La niña de siete años se dispuso a bañar al niño en el lavadero de la casa, donde estaba la tina llena de agua, pero ella cometió el error de dejarlo solo por unos minutos. “Recibí una llamada, y de repente se me vino un presentimiento, volví a ver, y al ir a ver la tina, allí estaba el niño con sus piecitos hacia arriba y con el cuerpecito abajo”, aseveró Brenes.

La tía de la víctima sacó de inmediato al niño de la tina y procedió a darle respiración boca a boca en un intento por salvarle la vida. Un vecino del lugar trasladó en su camioneta al niño al Hospital del municipio de Ciudad Sandino, pero ya era demasiado tarde. El infante se rindió a la muerte.

La Policía del Distrito 10 se presentó a la vivienda donde ocurrió el hecho y ocupó la bañera para realizar algunas indagaciones. El niño era hermano gemelo, y fue enterrado ayer en el cementerio del municipio de Masatepe, de donde son originarios sus padres.