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Sacando fuerzas de flaquezas para no llorar y visiblemente desorientada fue llevada al Juzgado Cuarto Penal de Audiencias, la joven Laura Carolina Soto Sirias, a quien la Fiscalía le imputa la presunta autoría del delito de homicidio imprudente.

La joven de 22 años es acusada de haber atropellado mortalmente con su vehículo al suboficial mayor José Rafael Ramírez Acosta, la madrugada del domingo, cuando regresaba de un concierto de reggaeton.

Según el expediente remitido por la Policía a la Fiscalía, la joven de 22 años manejaba a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, a como lo demuestra la prueba de alcoholemia que le hicieron, la cual reveló que tenía cuatro grados de alcohol en la sangre, lo que equivale a un estado de embriaguez casi absoluta. De ser encontrada culpable del delito de homicidio imprudente, Soto podría pasar de cuatro a ocho años en la cárcel, porque el nuevo Código Penal sanciona a quien cauce una muerte manejando bajo los efectos del alcohol o de alguna otra sustancia prohibida.

De acuerdo con el informe de las autoridades de tránsito, producto del impacto el suboficial José Rafael Ramírez fue catapultado e impactó la cabeza en el vidrio delantero del vehículo, luego cayó al pavimento a una distancia superior a los 85 metros.

Posterior al impacto, la joven Soto recorrió en su vehículo más de 170 metros con la motocicleta impregnada en la parte trasera.

La jueza Martha Lorena Martínez reprogramó para hoy, a las nueve de la mañana, la audiencia preliminar a la joven Soto, porque su abogado defensor no se presentó a la hora que la llevaron al Juzgado.