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“Fui yo, yo lo maté ¿y qué?”, es la repuesta que aseguran las hermanas de Orlando José Vega Mendoza, de 45 años, haber recibido de Walter Ismael Flores Pérez, de 20, quien lo arrolló mortalmente, al anochecer del lunes.

Fernanda Vega, hermana del pastor evangélico, dijo que Flores reaccionó furioso cuando le pedían una explicación del por qué del fatal accidente.

La tragedia se produjo cuando Flores perdió el control de la camioneta amarilla, sin placas, que conducía bajando una pendiente en dirección de este a oeste y se fue a estrellar contra una casa esquinera.

A pesar de que los paramédicos de la Cruz Roja Nicaragüense llegaron a la escena del fatal accidente, la víctima murió de forma instantánea, según el informe del Instituto de Medicina Legal.

Karla Bustamante, testigo de la tragedia y habitante de la casa cuyo muro botó la camioneta conducida por Vega, dijo que el cuerpo de la víctima quedó dentro de la casa y debajo del automotor, cuya parte delantera destruyó la pared del costado oeste de la vivienda.

Al momento de la desgracia, el pastor evangélico regresaba de cumplir con sus deberes religiosos y esperaba un motocicleta conocida como “caponeras”, para que lo llevara a su casa, ubicada de la entrada a Pochocuape dos kilómetros y medio al sur.

Las autoridades de la Dirección del Distrito Tres de Policía informaron que la causa del accidente es la falta de pericia por parte del conductor, quien manejaba sin licencia y sin seguro, que son requisitos indispensables para conducir un vehículo.