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La desaparición de don Fernando José Quiroz Lara, de 82 años, puso en alerta a sus tres hijos menores, que habitan en el barrio “Luis Alfonso Velásquez”, de El Crucero, quienes tuvieron noticias de él 24 horas después, cuando su cuerpo fue encontrado en un guindo.

Los hijos no asimilaban la desgracia, aún estaban incrédulos al ver la gorra de don Fernando colgando en uno de los árboles que hay en el precipicio.

“Al ver en un árbol la gorra que él usaba, bajé por veredas para comprobar el presentimiento que teníamos: a unos 300 metros estaba el cuerpo de mi padre, boca abajo, por lo que fui a darle la mala noticia a mis hermanos, a llamar a la Policía y a los Bomberos para que me ayudaran a sacarlo a la superficie”, dijo entre lágrimas Arlen José Quiroz, de 30 años.

¿Qué anda haciendo?

Nadie sabe qué andaba haciendo el anciano en la orilla del guindo, ubicado del centro de salud 200 metros al norte y 50 metros al oeste. Los vecinos del lugar creen que la víctima andaba botando basura o recogiendo chatarra.

“Mi papá no se dedicaba a recoger chatarra, porque todos sus hijos le ayudábamos. Aparte de nosotros tiene 30 hijos más en diferentes departamentos, pero la mayoría vive en Managua”, aclaró Martha Quiroz, otra descendiente de Quiroz Lara.

El anciano desapareció el miércoles primero de agosto al mediodía, tras almorzar donde su consuegra y dirigirse a su casa, ubicada a 20 metros del guindo.

Agentes de la Dirección General de Bomberos, una ambulancia, técnicos del Instituto de Medicina Legal, IML, vecinos del lugar y tres hijos de la víctima, se presentaron a la escena para extraer el cuerpo del abismo, tarea que duró más de tres horas y concluyó con mucha conmoción por parte de los parientes del infortunado.