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Ronald Mendoza Gutiérrez, quien tenía 40 años de edad, pensó que había matado a su expareja, Nancy del Rosario Rodríguez, de 27, por lo que decidió acabar también con su propia vida, ingiriendo pastillas de fosfina.

De acuerdo con testigos de la tragedia acontecida la mañana de ayer en un tramo del Mercado “Israel Lewites”, en Managua, Mendoza llegó temprano al puesto donde trabaja su expareja, y al parecer ahí comenzaron a discutir.

“Ellos estaban en el tramo, cuando de pronto miré que la mujer venía sangrando y cayó al suelo, él salió corriendo. Parece que estaban discutiendo”, dijo una testigo que prefirió no brindar su nombre.

Víctima se recupera

Según Jamileth Mendoza, quien es hermana de Ronald Mendoza y dueña del tramo donde Rodríguez labora, no era la primera vez que la pareja discutía, pese a que estaban separados y no tenían hijos.

“Así pasaban, discutían, se separaban, volvían…, hasta que pasó esto, el único responsable fue él, se lo ganó el diablo. Él era conductor de bus, siempre se mantenía ´ruteando´, pero hoy no fue, se quedó solo para que sucediera esto”, dijo angustiada Jamileth Mendoza.

Asimismo, reveló que Rodríguez tenía dos meses estar trabajando en el tramo donde ofertan útiles escolares, pero no sabía si ella estaba o no saliendo con otro varón.

Explicó que no era la primera vez que su hermano intentaba quitarse la vida, por lo que presume actuó con premeditación.

“Dicen que salió corriendo y que se fue a tomarse las pastillas al callejón ‘El Rapidito’, ahí lo miró alguien y lo subió a un taxi, ya luego nos dijeron que había fallecido, no nos dábamos cuenta”, dijo.

El Detonante

Por su parte Ángela Rodríguez manifestó que su hermana Nancy del Rosario ya está estable y fuera de peligro, pese a que la estocada le perforó levemente uno de los pulmones.

Agregó que Ronald Mendoza asediaba a Nancy, pese a que ella le había dejado claro que “ya no quería nada con él”.

“Ella andaba haciendo los trámites en la Policía para obtener una orden de alejamiento y que así la dejara de molestar, al parecer eso fue lo que lo enfureció”, dijo Ángela Rodríguez, mientras estaba sentada en una banca del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.

Los restos mortales de Ronald Mendoza fueron velados ayer en la que fue su casa de habitación, ubicada en una comarca de Villa El Carmen.