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A un mes del fallecimiento de un niño de ocho meses, las autoridades del Distrito Diez de Policía determinaron que el menor no expiró accidentalmente, sino que se trató de un parricidio cometido aparentemente por su progenitor, quien lo habría golpeado contra un poste de concreto.

Gilberto Andrés Gutiérrez Pavón, de 23 años, padre del niño, deberá enfrentar proceso judicial por este delito.

“El caso se investigó primero como muerte por accidente, ya que el papá (Gutiérrez) era quien cuidaba al menor, y manifestó en su momento que había dejado al bebé tomando pacha, la cual apoyó sobre un trapo, mientras él se fue al servicio higiénico, pero al regresar dijo que encontró al tierno moradito”, informó la inspectora Violeta Pérez, vocera de la Décima Delegación policial.

Era maltratado

Pero la familia materna decidió que los médicos forenses investigaran, y ayer la doctora Sara Mora envió el conclusivo a la Delegación Policial, el cual cambió el rumbo de las investigaciones.

“El dictamen legal señala que el niño falleció a causa de un trauma craneoencefálico severo, aparentemente lo golpearon contra un poste de concreto, además, el cuerpo del menor presentaba signos de maltrato”, agregó la inspectora Pérez.

En las afueras de la delegación policial estaba Virginia de los Ángeles Reyes Bojorge, de 20 años, madre del niño fallecido, y sus familiares, quienes portaban pancartas exigiendo justicia.

“Yo conviví con Gutiérrez más de un año y nos habíamos separado, pero cuando me enteré de que estaba embarazada, regresé con él. Yo era quien llevaba los alimentos al hogar, porque trabajo en la venta de refrescos en el Mercado ‘Roberto Huembes’, y él se quedaba cuidando al niño, porque no trabajaba”, señaló la joven.

“Yo venía sospechando que algo pasaba con el niño, para mí que no lo quería porque creía que no era de él. Si eso fuera cierto, no tenía por qué desquitárselas con un tierno indefenso, porque ellos vivían peleando por esa razón”, apuntó la suegra del detenido, Melania Bojorge.

“Fue un accidente”

Por su parte, Gutiérrez Pavón dijo que todo lo ocurrido fue por accidente. “El niño se me ahogó con la pacha, cuando regresé del servicio tenía el trapo que sostenía el biberón en la boca, parece que él mismo lo haló. Cuando lo miré moradito, traté de darle respiración artificial, le apreté el estómago y no pude hacer nada”, dijo el detenido, quien se quejó porque la familia de la madre, supuestamente, no lo dejó estar ni en la vela ni en el entierro del menor.

“¡Mentira! Él ni por cerca se asomó a la casa, no quería que el cuerpo fuera trasladado al Instituto de Medicina Legal, y después de la muerte del bebé desapareció, no lo volvimos a ver, hasta ahora que la Policía lo capturó”, ripostó Melania Bojorge.