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Con severas lesiones por golpes, pedradas y puntapiés resultaron dos vigilantes de una empresa privada, después que uno de ellos interrumpió un velorio al realizar varios disparos con la pistola calibre 38 que tenía asignada.

El delito ocurrió a las 10 de la noche del sábado, cuando los dos celadores se encontraban cerca de una vela, en el sector norte del municipio El Realejo, en la comarca “Rafaela Herrera”.

El vigilante Wilbert Antonio Mendoza, de 39 años, poblador del reparto “Walter Araa”, relató que observó una trifulca cerca de la vela, por lo que realizó varios disparos al aire, para tratar de controlar la situación, y recibió la golpiza.

Varios asistentes al velorio dijeron que el celador estaba ebrio. José Romilio Hernández, de 58 años, originario de Posoltega, el otro vigilante, afirmó que defendió a su compañero de labores, cuando lo

agredieron.

¿Quién tomó el arma?

“Entré para evitar que mi compañero siguiera disparando, pero me caí y la gente me golpeó y me despojaron del arma”, indicó el celador, quien resultó con lesiones en el tórax y en el abdomen.

Una fuente policial confirmó la detención del vigilante Wilbert Antonio Mendoza, quien a la hora del incidente estaba en estado de ebriedad y disparó al aire, por lo que fue vapuleado en la vela, junto a su colega que pretendía evitar la golpiza.

El arma de fuego es buscada por agentes de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones, Daem, de la Policía departamental.

Mientras tanto, los dos celadores fueron atendidos en el Hospital España, de Chinandega.

Luis Pichardo, uno de los presuntos agresores, se encuentra tras las rejas.