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Lanzan concurso mundial de belleza... ¡De peces!

Más de 3,000 peces de 14 países compitieron en el Campeonato Mundial de Peces de Colores organizado este fin de semana en la ciudad china de Fuzhou.

Alineados en filas de peceras gigantes, los pececitos fueron calificados en 12 categorías, como por ejemplo “el pez más largo” y “el pez más pesado”.

“Juzgamos principalmente por cinco criterios: la raza, la forma del cuerpo, la gracia para nadar, el color, el cual es muy importante, y la impresión general”, explicó Ye Qichang, un miembro del panel de jueces, quien quedó particularmente asombrado con un espécimen gigante de 1,75 kg, que fue finalmente premiado.

“He criado peces por unos 40 o 50 años, y es la primera vez que veo una criatura tan grande”, dijo el señor Qichang.

Los peces de colores son furor en China. El negocio de cría y venta mueve millones y juega un importante papel en la economía del gigante asiático, no solo en el mercado interno, sino también en la balanza comercial, ya que las exportaciones a Japón y a otros países de la región han aumentado considerablemente en los últimos años.

Contratan ninjas para silenciar en cine

Como solución para los que molestan con los teléfonos celulares en las salas de cines y que hacen caso omiso de apagar los dispositivos móviles antes de comenzado el filme, el cine Príncipe Carlos, de Londres, ha tomado medidas drásticas: un grupo de voluntarios, quienes a cambio de entradas gratis, se disfrazan de ninjas y se esconden entre las butacas. Su tarea: vigilar la conducta de los espectadores durante la proyección.

“Puede sonar ridículo. Ninjas en un cine”, dice Paul Vickery, jefe de relaciones públicas de la sala. “Pero la medida ha sido un verdadero éxito. A todos nos molesta que nos interrumpan en medio de la película con el sonido de un ringtone o la luz de las pantallitas de los celulares”

Claro que los ninjas no son verdaderos guerreros entrenados en artes marciales, ni usan espadas ni se cuelgan del techo. Los voluntarios, vestidos con trajes de lycra negro, simplemente aparecen ‘de la nada’ cuando un espectador hace un ruido molesto, ya sea hable en voz alta, reciba un llamado o escriba un mensaje de texto, para indicarle que deje de hacerlo y darle una advertencia severa.

“Se suponía que iba a ser una experiencia temporal”, agrega Vickery. “Pero nos fue tan bien, que ahora no queremos ponerle fin. El público la aceptó y ahora nos piden que sigamos con la política anti ruidos molestos”.

 

Tomado de Noticiaslocas.com