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Los habitantes de las comunidades marítimas de El Ostional, municipio de San Juan del Sur, están seriamente alarmados por los lagartos que merodean por el estero, ya que además de comérseles a las mascotas y animales de granja, temen que sus niños puedan ser víctimas de los hambrientos reptiles.

Los lugareños señalan que estos enormes animales han arrasado con cerdos y perros que se acercan al estero en busca de agua, y que los de mayor dimensión llegan a medir más de cuatro metros, por eso temen por quienes se dedican a buscar cangrejos, principalmente los niños.

“La comunidad ha convivido cerca de ellos, pero en los últimos tres años hay como cinco lagartos que se han vuelto muy agresivos, a excepción de uno al que bautizaron como “John”, de dos metros de largo, y al que los comunitarios hasta le dan de comer”, expresó Roberto Carlos Zeas, quien agregó que históricamente estos lagartos han sido los amos y señores del estero y del manglar de El Ostional, situado 25 km al sur de la ciudad de San Juan del Sur, pero ahora unos optan por la reubicación de los peligrosos reptiles.

Irvin Chévez, otro joven de El Ostional, que conoce perfectamente la zona y que ha trabajado como guía turístico, confirmó que una parte de la población ha manifestado su temor, y que prefieren que estos reptiles los reubiquen en el Zoológico Nacional o en otro sector, pero otros opinan lo contrario.

Aseguró que en una ocasión él hacía una travesía en un kayak sobre el estero, y que cuando iba en dirección a la desembocadura del mar, un lagarto intentó atacarlo. Desde entonces optó por no realizar esta práctica, por su seguridad y por la de otras personas.

Chévez confirmó que la zona es muy visitada por turistas por la variedad de flora y fauna, y por la belleza de su playa, sin embargo, considera que los lagartos “se han vuelto agresivos, posiblemente porque se les agotó su fuente de alimentación en el estero o quizá porque hay hembras recién paridas. Hace poco se vio a una, con seis o siete crías en su hocico”.

A pesar de eso, el viernes, los pobladores dieron aviso a las autoridades de Marena-Rivas, pues un lagarto de más de cuatro metros había sido cazado con trampa. Ya lo habían sacado a tierra y estaba colgado con una cadena para quitarle el cuero y la manteca, pero al final el cazador huyó de las autoridades y dejó al animal moribundo. Horas después fue soltado y regresó al estero.

El delegado de Marena en Rivas, Mario Rodríguez, informó que el caso es investigado por la Policía, y que en los próximos días sostendrán una reunión con los líderes comunitarios de El Ostional, para decidir sobre el paradero de los lagartos, “ya que una parte demanda su reubicación por el peligro que representan, pero otros ven en ellos un atractivo turístico”, señaló, alegando que por el momento se deben tomar medidas de seguridad y la instalación de rótulos de advertencia.