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  • Tomado de Diario Extra

Hartos, al ver que ni los muertos del cementerio de Llano Grande en Cartago podían tener paz en su lecho de muerte, por la supuesta presencia ruidosa que propiciaban cinco amigos nicaragüenses, dos hermanos y un primo se enfurecieron, y arma en mano asesinaron a uno de ellos, dejando a un segundo gravemente herido.

La víctima mortal fue identificada como Eliécer Enain Olivas Cruz, quien tenía 21 años, de nacionalidad nicaragüense. El sobreviviente del ataque es Miguel Ángel Espinoza, de 35 años de edad.

De acuerdo con las autoridades, los foráneos acostumbraban sentarse en las gradas que conducen al camposanto, sin percatarse que las mismas están frente a la vivienda de los hermanos Vargas, de 19 y 21 años, así como del primo de ambos, de apellido Monge, de 23 años, trío que se convirtió en los verdugos de Olivas y Espinoza.

Aparentemente, las tardes y noches eran los momentos que aprovechaban los extranjeros para permanecer en el sitio, mientras las historias, carcajadas y botellas de aguardiente se convertían en sus compañeras. Los tres vecinos a cada rato salían de su casa para discutir con ellos, pero sin pasar de palabras ofensivas.

Los mandan a callar con plomos y cuchilla

No obstante, las amenazas y malos modos se convirtieron en acciones, mediante las cuales la furia fue descargada a punta de tiros de un arma calibre 38 y los filazos de una cuchilla.

Otros lugareños escucharon los disparos, y al salir de sus viviendas encontraron a Olivas tirado en el suelo, mientras que Espinoza estaba ensangrentado, pues su rostro había sufrido una serie de cortadas.

Patricio Solano, paramédico, señaló que el apuñalado fue llevado de emergencia al Hospital “Max Peralta”. En tanto, Olivas ya no tenía signos vitales.

“Aparentemente el balazo se alojó a nivel del cuello, no había nada que hacer y se declaró sin vida”, explicó.

Agentes del Organismo de Investigación Judicial, OIJ, de Cartago, se encargaron de realizar el levantamiento del cuerpo para remitirlo al Complejo de Ciencias Forenses. Las investigaciones determinarán las verdaderas causas del percance.

Agentes, en colaboración con oficiales de la Fuerza Pública, realizaron operativos y la mañana del lunes allanaron las tres viviendas donde permanecían los sospechosos, a quienes les decomisaron evidencias importantes que los relacionan con el caso.

Según explicaron, los capturados tienen antecedentes por homicidio y robo agravado. Todos se mantienen a la espera de las medidas cautelares en el Ministerio Público.