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La familia, vecinos, el Movimiento de la Diversidad Sexual y otras organizaciones de la sociedad civil, exigieron el esclarecimiento del crimen del empresario Lenin Moisés Velásquez Bermúdez, quien tenía 43 años, y fue asesinado el jueves en el barrio El Coyolar, por un joven al que conocía, aunque la Policía trabaja con 500 fotos encontradas en la casa de la víctima.

El forense Javier Lara confirmó que la víctima recibió 20 puñaladas, y murió inmediatamente por un shock hipovolémico intermedio y lesión de la arteria carótida derecha.

Una de las testigos claves del crimen es Rosibel Rostrán Rivera, de 59 años, quien desde hace cuatro años trabaja como doméstica en la casa del empresario Velásquez Bermúdez.

Rostrán compareció este viernes en la Policía de León, y relató que llegó a laborar a las 8:00 am, y observó sospechoso a un muchacho como de 20 años, quien se encontraba sentado frente a la casa. Era delgado, moreno, de estatura normal, pelo crespo y cara fina, vestía un pantalón azul y una camisa verde musgo, sostenía entre sus manos un celular, y en todo momento se mantuvo con la cabeza agachada.

“Cuando abrí la puerta observé a don Lenín envuelto en una toalla, inmediatamente le expresé que un muchacho estaba afuera, y me respondió que lo conocía y que era un ‘loco’, sin mencionarme el nombre de la persona, como en otras ocasiones”, relató.

Sopa de marisco y crimen

“Ese día, don Lenin me pidió que hiciera una sopa de mariscos, porque esperaba a cuatro personas, salí de la casa, fui al mercado y retorné a las 8:30 am; comencé a hacer la sopa, pero después de 20 minutos salí nuevamente, porque tenía que abrir el negocio (tienda de ropa y accesorios de lujo “Mansoni”), luego pasé por el supermercado y volví a casa a las 11:00 am”, relató la testigo.

Explicó que cocinó la sopa, limpió la casa, lavó ropa y no escuchó ruidos. Después de media hora, observó que el muchacho salió tranquilamente de la habitación llevando un bolso gris, y abrió y cerró la puerta de la calle sin ningún problema.

Según Rostrán, su patrón tenía la costumbre de levantarse tarde, y se molestaba si lo despertaban, pero al ver que ya era la una de la tarde, se preocupó y decidió ir a la habitación a llamarlo.

“Como no contestaba decidí abrir la puerta de la habitación, me quedé inmóvil al observar que había abundante sangre en la sabana, no quise entrar al cuarto, el cuerpo estaba desnudo, pero al mismo tiempo envuelto con una sábana y unas almohadas encima del rostro, me puse nerviosa, no sabía qué hacer, grité y lloré desesperada, y me fui a comunicarle lo ocurrido a su hermana, Elizabeth Velásquez”, dijo.

Explicó que el hombre cometió el crimen cuando ella no estaba en la casa, sitio que ha sido escenario de dos sucesos violentos, porque hace dos años, en Navidad, un hombre llegó a preguntar por su patrón, la empujó y la botó al suelo, la agarró del cuello y le advirtió que se quedará quieta.

Estaba amenazado

“Me puso el puñal en el estómago y me dijo: ‘Lenin me va a pagar una de tantas’, y después de forcejear, se fue y la dejó lesionada, pero explicó que don Lenin le pidió que no hiciera público el incidente.

El subcomisionado Miguel Carmona, jefe de Auxilio Judicial en la Policía de León, expresó que están trabajando con más de 500 fotografías que fueron encontradas en los archivos de la víctima.

“Vamos a trabajar con cada una de esas personas que aparecen en las imágenes, en la relación de amigos y amigas que él tenía, familiares, y con todas las personas que tenían vinculación a este domicilio”, dijo.

Aclaró que el homicidio es un hecho aislado vinculado al tipo de relación y al tipo de vida que tenía la víctima. “Era bien visitado por bastantes personas e incluso jóvenes que no eran de esta localidad, a fin de recibir prebendas o beneficios económicos de él”, comentó.

Apuntó que la Policía de León trabaja en la construcción del retrato hablado del criminal. “Esto va a ayudar al enfoque y al esclarecimiento, para determinar quién es la persona que cometió el hecho”, detalló el subcomisionado Carmona, tras mencionar que todo un equipo de búsqueda y captura y Dirección de Inteligencia Policial está trabajando sin descansar desde que se conoció del crimen.

El cuerpo de la víctima fue sepultado este viernes en horas de la tarde en Chinandega. Walter Manuel Velásquez, de 52 años, hermano de la víctima, afirmó que no pueden caer en especulaciones, pero creen que fue un robo, porque faltaban la computadora, el celular y algunas joyas.

Explicó que el negocio de su hermano seguirá funcionando, pero pasará a manos de la familia. La víctima tenía una boutique en León y tenía previsto abrir otra en Chinandega, como parte de la Corporación “Mansoni”.