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La tarde de ayer fue encontrado el cuerpo del comerciante José Roberto Calderón Calderón, de 43 años, quien recibió un impacto de bala por la espalda. Los verdugos trataron de esconder el crimen, tirando el cuerpo que llevaba las manos atadas, al fondo de un precipicio de 45 metros de profundidad.

El comisionado Eddy Peralta, jefe de Auxilio Judicial de la Policía en este departamento, informó que el cuerpo fue encontrado en un precipicio en San Pedro, sobre la carretera Estelí-La Concordia y dio a conocer el móvil del crimen.

“Tenemos detenidos a dos ciudadanos, a Ramón Acuña Rodríguez, de 34 años, quien realizó el disparo, y al progenitor de este, Zacarías Acuña, de 63, por ser cooperador necesario del asesinato. El móvil fue porque la víctima llegó a cobrarle a Ramón Acuña seis mil dólares que le había dado en mercadería de unos muebles y un vehículo, ya que el detenido se dedicaba a revender artículos”, señaló Peralta.

Al momento que la Policía Nacional encontró el cuerpo de Calderón, este, según valoración del médico forense, tenía aproximadamente 48 horas de fallecido y el impacto de bala que le penetró por la espalda le lesionó el pulmón izquierdo y el corazón, lo que le provocó la muerte inmediata.

¿Torturado?

Según investigaciones policiales, los detenidos aparentemente envolvieron el cuerpo de Calderón en una sábana y lo torturaron, porque tenía las manos atadas.

La víctima era propietario de una mueblería y habitaba en el barrio “Leonel Rugama”, donde también vivían los detenidos, quienes prestaron la camioneta a un vecino para realizar “un vuelo”.

“Según nuestras investigaciones, Calderón llegó a cobrarle a Ramón Acuña, este le dijo que no le pagaría y que se llevara los muebles, por lo que la víctima al entrar a la casa fue sorprendido por la espalda recibiendo un impacto. Luego los detenidos prestaron una camioneta a un vecino desde las 5:00 pm hasta las 8:30 de la noche, para deshacerse del cuerpo, abandonándolo en un abismo en el noreste del municipio”, dijo Peralta.

“Mejor se hubieran robado el dinero, pero no lo hubieran matado”, manifestaban los familiares de Calderón, quienes presentían la tragedia porque la víctima tenía dos días de desaparecido.