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De unas 16 puñaladas fue asesinado el taxista Leonardo Villavicencio Cruz, quien tenía 55 años y habitaba en el barrio El Recreo. Su cuerpo fue encontrado boca abajo en el sector de El Boquete, en el kilómetro 21 de la Carretera Panamericana Sur, horas después de que llegara a su casa acompañado de otro obrero del volante, para llevarse US$2,000.

Según el subcomisionado René Ortiz, jefe de Investigaciones del Distrito III de Policía, el cuerpo estaba exactamente de la entrada a El Boquete, 600 metros al norte, cerca de un basurero.

Inicialmente el occiso no estaba identificado, pero gracias al acta de divorcio y a los números telefónicos que ahí andaba anotados, la Policía logró comunicarse con la familia, que identificó el cuerpo.

Blanca Rosa Molina Mercado dijo que su esposo salió el jueves a eso de las 10 de la mañana de su casa, a buscar a un técnico para que reparara el televisor, porque se había descompuesto.

“Él no llegó a dormir a la casa, así hacía cuando se iba a tomar y a jugar en las maquinitas (tragamonedas), por eso no me preocupé ni pensé nada malo, yo supe que había muerto porque mi hermana me llamó para decirme la mala noticia”, dijo la viuda.

Explicó que en horas de la tarde del jueves su marido regresó a la casa por corto tiempo y en compañía de un hombre que manejaba un taxi. Entró a sacar el dinero que tenía guardado, aparentemente para seguir tomando licor.

“Desconozco la identidad del hombre que iba manejando el taxi, supongo que era su amigo, porque también era taxista. El dinero que tenía guardado eran alrededor 2,000 dólares producto de la venta de las placas y del vehículo”, comentó Molina.

Por su parte el comisionado mayor José Emilio Rodríguez, jefe del Distrito III de Policía, dijo que las investigaciones revelaron que el cadáver no estaba en El Boquete a las tres de la mañana, porque a esa hora pasó un testigo y el cuerpo no estaba, por lo que se supone que lo tiraron a eso de las cinco de la mañana.

El móvil

Según Rodríguez, la hipótesis es que el móvil del crimen fue el robo y habría sido perpetrado por más de un sujeto, porque se supone que la víctima estaba en estado de ebriedad con el dinero en algún bar, luego, al salir, lo persiguieron y posteriormente lo montaron en un vehículo, después, en el tramo que hay entre el Siete Sur y el kilómetro 21 de la Carretera Panamericana Sur, lo mataron.

Rodríguez manifestó que por la posición en la cual estaba el cadáver en la escena del crimen, se conoce que no fue ahí donde lo mataron, además en el lugar no hallaron evidencia de pleito o de lucha que señale que hubo un forcejeo.

Por su parte el hijo de la víctima, quien no quiso identificarse, dijo que en la escena encontraron a su padre con un zapato menos y sin camisa, además cerca del cuerpo había marcas de llantas, por lo que supone que lo llegaron a tirar al lugar en un carro.

Comentó que cuando su padre llegó a la casa a buscar el dinero, vio que andaba en compañía de otro sujeto a bordo de un taxi azul, Hyundai Accen, pero no sabe quién es la persona que conducía ni adónde se dirigían, cuando se fueron.