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Edgar Enrique Mayorga, de 38 años, originario del municipio de Mateare, perdió la vida en Panamá producto de varios impactos de bala en el cuerpo, los que le fueron realizados por sujetos desconocidos que viajaban en automóvil.

Según Jaroc Isabel Mayorga Espina, su hermano tenía más de tres años de habitar en el país canalero, donde se desempeñaba como pintor de casas, para mantener a su familia e hijos.

“Él ya estaba legal en ese país, siempre venía a Nicaragua en la temporada de Semana Santa y época navideña para compartir en familia”, comentó.

Explicó que su hermano vivía en Panamá con su hermana Marlia Mayorga, quien les contó a todos los miembros de su familia que el día en que murió Edgar, supuestamente estaba tomando licor en su cuarto, lo que fue muy extraño porque él casi nunca tomaba.

El último trago

“Quién sabe por qué le habrá agarrado por beber ese día; dice mi hermana que él estaba tomando solo en su cuarto y parece que se le acabó el licor, por lo que salió a buscar más a la venta. En eso mi hermana escuchó unas detonaciones en la calle y cuando salió, observó a mi hermano tendido en el suelo, en un mar de sangre”, relató Jaroc Mayorga.

Cuando Marlia Mayorga salió a auxiliar al herido, no observó a ninguna persona con arma, por lo que desconoce quién o quiénes son los autores del asesinato; posteriormente llamó a una ambulancia para llevarlo al hospital, pero en el trayecto falleció desangrado.

El crimen ocurrió el pasado sábado a eso de las 11 de la noche, a una cuadra de donde habitaba la víctima, en Panamá.

Edgard Enrique Mayorga deja a cuatro hijos de 20, 16, 11 y 8 años en la orfandad. Sus familiares esperan repatriar el cuerpo a Nicaragua en el transcurso de esta semana, para brindarle cristiana sepultura.