•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Paso a paso, Emiliano Salvador Castro Chamorro, de 24 años, relató a los oficiales del Distrito Uno de Policía y al fiscal auxiliar Luis Moncada, cómo fue que mató a Dimas Antonio García --quien tenía 44 años y le decían “Loma Linda”-- dentro de su casa de habitación ubicada en el barrio Largaespada, la madrugada del 20 de octubre.

“Discutimos aquí adentro (en la sala) y él (García) andaba armado, por lo que yo trato de quitarle el arma; en el forcejeo llegamos hasta el comedor, donde se disparó el revólver 3.80 que él portaba. Aún herido trata de dispararme pero yo realicé el segundo disparo con mi pistola 25 milímetros”, confesó Castro, ayer por la tarde, cuando se reconstruyó el crimen.

Castro Chamorro, quien elabora muebles que vende en el Mercado Oriental, alegó que actuó solo.

“Jalé hasta el patio el cuerpo ensangrentado, lo envolví en un plástico negro y luego lo enteipé desde los pies hasta la cabeza, lo metí en el barril de plástico y luego lo levanté para que quedara con los pies para arriba”, continuó diciendo en su macabro relato.

Para esclarecer el crimen las autoridades policiales también detuvieron al hermano y a la progenitora de Castro, quienes supuestamente le ayudaron a borrar las evidencias.

Llamada comprometedora

“Se recibió una llamada anónima sobre el crimen, a las 7:00 am del sábado, y al presentarse la guardia operativa al lugar, encontraron a la progenitora, Daysi Chamorro Espinoza, de 52 años, y al hermano, Ángel Antonio Castro Chamorro, de 28, lavando la casa, borrando las manchas de sangre que había en el piso, por lo que se procedió a retenerlos, para esclarecer el hecho”, informó el suboficial Ozny Muñoz, segundo jefe de la secretaría ejecutiva del Distrito Uno de Policía.

Pero los familiares deslindaron responsabilidades y manifestaron que únicamente ayudaron a limpiar la casa, porque Emiliano Salvador Castro se los pidió.

“Yo solo llegué a acompañar a mi mamá, porque me dijo que mi hermano (Emiliano Salvador) la había llamado para que llegara a su casa, pues tenía un problema. Estando ahí, él me dijo que consiguiera una camioneta para deshacerse del cuerpo, creo que quería tirarlo en El Malecón, donde dijo que tiró las armas”, confesó Ángel Antonio Castro Chamorro, de 28 años.

Alega defensa propia

“Yo nada tengo que ver, que castiguen al verdadero culpable, yo solo vine a ver cuál era el problema que tenía mi hijo; la Policía nos encontró afuera de la casa, no adentro”, dijo por su lado Chamorro Espinoza.

“Pido que dejen libre a mi familia, porque nada tienen que ver, yo tuve que actuar porque él me quería matar, me había amenazado y lo dejé entrar a mi casa para que no me matara en la calle”, manifestó Emiliano Salvador cuando le preguntaron por qué dejó entrar a su casa a una persona que según él lo llegaba a matar.

El móvil del crimen aún no está esclarecido ni se han encontrado las armas utilizadas en el asesinato, pero el expediente que contiene todas las diligencias policiales ya fue entregado a la Fiscalía, por lo que se espera que hoy presente la acusación.

¿Actividades ilícitas?

Se conoció extraoficialmente que el crimen pudo derivar de una mala repartición de ganancias provenientes de actividades ilícitas.

“Los dos tienen antecedentes penales por robos en todas sus modalidades. García era tope de la mercancía de droga y Castro era el que se dedicaba a comercializarla, aparentemente alguien se quería quedar con más ganancias y ahí se dio la discusión”, dijo una fuente policial.

La vivienda de Emiliano Salvador tiene un menaje de lujo: en la sala y el comedor hay aires acondicionados, al igual que en la habitación principal, donde destaca un televisor LED de 42 pulgadas. En la sala hay otro TV LED y equipos de sonido.

De las cinco habitaciones que tiene la vivienda, tres tienen puertas labradas con paisajes, al igual que la de la entrada principal.