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Después de estar diez días en coma, Guillermo Antonio Marchena Picado, quien tenía 24 años, se rindió ante la muerte a consecuencia de un impacto de bala en la frente que supuestamente le disparó Islander Rivera, de 25, apodado “El Tuerto”, a quien la víctima había denunciado por amenazas hace dos años atrás.

Esta es la segunda persona que es ultimada violentamente, por haber denunciado a otra ante las autoridades.

En el trámite de mediación que hubo hace dos años entre Marchena y Rivera, se arreglaron, pero el pasado 28 de octubre Guillermo Antonio y sus amigos fueron a ver un partido de fútbol en casa de otro amigo que es vecino de “El Tuerto”.

Cuando el juego terminó cada quien se iría a su casa, pero Rivera empezó a discutir con los jóvenes, sacó un arma de fuego y empezó a “repartir” balas.

“Los muchachos se capearon detrás de los carros y los árboles que estaban cerca, mi hermano estaba detrás de un poste, pero cuando sacó la cabeza para ver si (el agresor) se había ido, recibió el impacto de bala en la frente”, manifestó Carlos José Marchena Picado, de 26 años, hermano de la víctima.

El crimen se dio en el barrio “Tierra Prometida”, de donde los familiares de Rivera se mudaron después del incidente sangriento.

Piden captura de homicida

Las autoridades del Distrito III investigan el homicidio y están tras la pista del sospechoso de accionar el arma de fuego.

Marchena se desempeñaba como auxiliar de bodega de una empresa farmacéutica. Ayer compañeros de trabajo, amigos y vecinos llegaron a dar el pésame a la familia doliente, quienes pidieron que el autor del crimen sea capturado.

La víctima deja un niño de tres años en la orfandad. Era el segundo de tres hermanos y sus restos descansarán en el cementerio del barrio San Judas.