•  |
  •  |
  • END

MASAYA

María de la Asunción Ruiz Hernández, de 52 años, madre soltera de tres hijos, encontró la muerte después de ser contratada para lavar tres piezas de ropa, a un precio de treinta córdobas, que le pertenecían al sujeto Simón González, quien llevaba la misión de abusarla sexualmente y luego darle muerte.

González convenció a su víctima de realizar las labores y la llevó por caminos que cruzan la finca del señor Julio Polanco, donde posteriormente fue encontrada la mujer, ya sin vida, a las dos de la tarde, por el nieto del dueño de la propiedad, el cual dio aviso a los familiares y a la Policía.

Ruiz fue encontrada con golpes en las piernas y asfixiada con su propio delantal, por lo que no se descarta que haya sido violada. “Simón me dijo que le fuera lavar tres piezas de ropa, que las pagaría a 10 córdobas cada una. No acepté y él le ofreció el mismo trabajo a la María”, recuerda Esther González, familiar de la fallecida. La vela de María de la Asunción se realizó en la casa de su hermana, Bertha Hernández.

“Ella tenía un mes y cinco días de estar fuera de la casa, trabajando de lavado y otras actividades de doméstica, para ganarse el pan de cada día y apoyar a sus hijos”, enfatizó doña Bertha Hernández, hermana de la víctima.

Según los vecinos, Ruiz Hernández era muy trabajadora, y en su último trabajo, descascarando frutos de tamarindo, obtuvo 500 córdobas que los guardaba en una cartera que no soltaba.

“Al momento de encontrarla no tenía su último pago y los ahorros que ella portaba”, aseguraron sus vecinos.

El autor del crimen se había dado a la fuga, pero por medio de una llamada telefónica, la Policía de Masaya pudo dar con el paradero de González. “Él se había ido para Tipitapa, y a eso de la diez de la noche una mujer llamó a la Policía de esa localidad, diciendo que Simón se encontraba en su casa, y en ese momento la Policía nos avisó a nosotros”, dijo el capitán Francisco Carmona.

El autor del crimen, al ser capturado por la Policía e interrogado, aceptó haber asesinado a doña María de la Asunción Ruiz Hernández, porque, según él, ella no quiso tener relaciones sexuales.

Los hijos de la víctima esperan que se haga justicia en este caso y que el culpable sea castigado con la pena máxima, pues no encuentran justificación para quitarle la vida a alguien, mucho menos después de engañarla ofreciéndole trabajo, dijo muy enérgica la señora Bertha Hernández.

En la comarca El Comején, sector de Los Velásquez, lugar donde ocurrió el hecho, la presencia policial es escasa, por lo que los vecinos hacen el llamado a los agentes del orden público a que se esfuercen por reunirse con la población y que les den la seguridad requerida.