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EL VIEJO, CHINANDEGA

Tras herir con un cuchillo en el abdomen y en una oreja a su ex cónyuge, Urania Rentería, de 23 años; el joven obrero Gabriel Antonio Díaz Centeno, de 22 años, se suicidó al ingerir tres pastillas mata ratas.

El joven tenía cuatro años de convivir con Rentería, con quien procreó una hija de tres años, pero hace una semana se había separado debido a presuntos problemas amorosos.

Díaz Centeno, quien habitaba en el barrio Esquipulas, con familiares y su padrastro, Juan José Álvarez, debido a que su mamá, Cándida Rosa Centeno Mejía, labora en España, hirió a su ex compañera de vida a las siete y media de la noche del lunes último.

Enseguida, según testigos, Gabriel Antonio ingirió el veneno y caminó varios metros para desvanecerse en una calle cercana a la iglesia El Calvario y a la vivienda de Urania Rentería.


Auxiliado por oficiales
Fue trasladado por varios policías en una camioneta-patrulla, en estado agónico al Hospital España, de Chinandega.

El joven fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de ese centro asistencial, donde dialogó breves minutos con sus familiares, a quienes les confirmó que ingirió las tres mortíferas pastillas, según confirmó a EL NUEVO DIARIO el subcomisionado Alí Espinoza, jefe de la Policía de EL Viejo.

El oficial aseguró que las 10:20 de la noche del lunes recibieron denuncia de Urania Rentería, y a los pocos minutos una llamada telefónica de un ciudadano que informó acerca de un ciudadano que estaba en el suelo y exhalaba “tufo a veneno”.


Golpes en el cráneo y la frente
Aurora Centeno Mejía afirmó que de acuerdo con el dictamen de la forense Silvia Villegas, su sobrino falleció debido a ingesta de Fosfina, lo cual acepta con resignación, pero a la vez exigió a la Policía que investigue el origen de golpes en el cráneo y en la frente que el muchacho recibió.

“Si Gabriel Antonio se envenenó no tiene por qué presentar esos golpes, la Policía recomendó practicarle una autopsia en el Instituto de Medicina Legal en Managua, pero no aceptamos por los inconvenientes que eso causa. No estamos acusando a nadie en particular, que la autoridad investigue”, insistió.

Una señora que se encontraba en la vela de Díaz Centeno expresó que un ex cuñado de Gabriel Antonio lo había amenazado, advirtiéndole que si éste agredía a Urania, lo mataría.

Añadió que a las diez y media de la mañana del martes, el marido de una tía de Urania Rentería llegó a verificar si el muchacho había fallecido.

Manifestó que a Gabriel Antonio Díaz Centeno le robaron su teléfono celular, bicicleta, billetera, zapatos, y lo revolcaron, por lo que no descarta mano criminal.


Policía investiga
El subcomisionado Alí Espinoza aseguró que determinarán si las heridas recibidas por Díaz Centeno fueron ocasionados por la caída o propinadas por una o varias personas, tal como lo sospechan sus familiares.

Expresó que investigarán exhaustivamente para no dejar dudas si hubo mano criminal o no, lo cual confirmarán en las próximas horas.

El joven fue sepultado a las tres de la tarde de ayer martes, en el cementerio de El Viejo, después de una misa oficiada en la iglesia Esquipulas.