Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

Un suicidio de origen pasional y ribetes dramáticos, tres homicidios y dos muertes en accidentes de tránsito ensombrecieron las celebraciones patrias en este departamento.

A consecuencia de un balazo en el corazón perdió la vida instantáneamente el ciudadano Horacio Antonio Gallegos Orozco, despreciado por una joven de quien estaba locamente enamorado.

El hecho se registró en la Comarca Likia Arriba, municipio de Matiguás, en la Finca Varsovia, cuando el joven se presentó a la casa de Antonia del Carmen Pérez Suárez, quien además de tener una venta de licor es la madre de la muchacha pretendida.

Investigaciones preliminares de la Policía señalan que el joven llegó en compañía de un amigo, con quien se tomó media botella de ron. Luego el amigo se fue y él se tomó otra media botella, para luego manifestar que tenía serios problemas, ya que lo buscaban para matarlo, además dijo que había sido despreciado por la hija de la dueña de la casa.

Acto seguido, el joven sacó un revólver calibre 38 y realizó un disparo al aire, luego, delante de la mujer que amaba y de la que pensaba hacer su suegra se disparó un tiro en el corazón, que le quitó la vida ante los asustados ojos de las dos mujeres, quienes al verlo muerto avisaron a sus familiares y a la Policía Nacional, que se presentaron al lugar para verificar lo ocurrido.


“Le salió el tiro por la culata”

La Policía también informó que en el municipio de San Isidro, en el Valle El Carrizo, fue asesinado de dos balazos el ciudadano Donald Castillo, de 29 años. El autor de los disparos es Eusebio Lara Urrutia, de 45 años.

Hasta el momento se ha logrado saber que el homicida se dirigía a El Carrizo en compañía de su hijo, Leonel Lara Urrutia, y de Arnulfo Martínez Meza, cuando fueron alcanzados por el ahora occiso, quien tenía rencillas personales con Eusebio. Ambos enemigos comenzaron una fuerte discusión que terminó hasta que Eusebio sacó un arma de fuego y la disparó en contra de su rival.

Blandón recibió un balazo en el cuello que le cortó la yugular y otro en el antebrazo derecho, según la denuncia que interpuso el padre de la víctima, Eduviges Blandón Urrutia.


Otro asesinato
Otro que fue asesinado, pero de cuatro balazos en diferentes partes del cuerpo, entre ellos un impacto de escopeta calibre 12, es el ciudadano Lucio Suazo Godínez, de 36 años, trabajador de la Finca Agua Viva, ubicada en la Comarca Aguas Amarillas, en el municipio de La Dalia, y propiedad del productor Andrés Chavarría.

Los hechos se registraron cuando Suazo Godínez, junto a los vigilantes Álvaro Ernesto López Manzanares, de 35 años, quien portaba una escopeta calibre 12, y José Mendoza, que portaba un rifle calibre 22, se dirigieron a la cantina de Martha Valdivia, donde se tomaron dos botellas y media de ron. De pronto, los dos cuidadores armaron una fuerte discusión con Lucio, por lo que éste optó por marcharse y se fue a dormir al campamento de la hacienda.

Según la Policía, hasta ese lugar llegaron los dos celadores ebrios, quienes trabajaban para la misma hacienda que la víctima, y comenzaron a patear la puerta del campamento donde estaba Suazo Godínez, para que se levantara, por lo que éste, al no soportar las ofensas, se incorporó armado de un machete pero en cuanto abrió la puerta, fue recibido con un disparo de escopeta en el pecho y rematado por tres disparos de rifle calibre 22. Murió en la puerta de su cuarto.

Los dos homicidas, después de comprobar que su ex compañero de tragos estaba muerto, se dieron a la fuga con las armas utilizadas en el crimen y que les habían entregado para que ejercieran sus funciones de vigilancia. Aún no hay pista de su paradero.


A cuchilladas
Julio César Mendoza Dávila, de 60, años fue asesinado de varias cuchilladas en diferentes partes del cuerpo, después de salir de su casa ubicada en el Barrio “Julio Cuarezma”, del municipio de Matiguás, para dirigirse al departamento de Boaco.

La denuncia fue interpuesta por su esposa, Eustaquia Erica Obando Duarte, de 49 años, quien señala que su marido salió a las tres de la mañana para ir a ver a un hijo que habita en la ciudad de Boaco, pero a las cinco el cuerpo de Mendoza Dávila fue encontrado por el ciudadano Ronald Manuel Martínez, cuando se dirigía a sus labores cotidianas.

El cadáver presentaba cinco heridas en el rostro, una en la cabeza y otra en la mano izquierda. Se desconoce el móvil de este otro hecho de sangre.


Dos muertos en accidentes
Y dos más que perdieron la vida, pero en accidente de tránsito, son el ciudadano Evert Joel Matuz Ruiz, de 19 años, al estrellarse con su moto que conducía a exceso de velocidad, contra el borde de concreto del ciclo vial de la ciudad de Sébaco, y el menor José Santos Rivas, de 15 años.

El adolescente pereció cuando la camioneta placas BO 0994, en la que se movilizaba y la cual era conducida por Francisco Montoya Rivas, de 19 años, corrió de retroceso cuando subía la pendiente El Guapinol, ubicada en la Comarca Las Cañas, municipio de San Dionisio.

Como consecuencia del hecho, el joven quedó prensado entre la camioneta y un árbol donde se estrelló el automotor, lo que le provocó la muerte de forma inmediata. La Policía investiga ambos hechos lamentables.