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Todo hace indicar que se trató de una emboscada con un homicidio como consecuencia, pues los estaban esperando. Los delincuentes no conocían la hora exacta, pero sabían que ayer, sus futuras víctimas debían llevar productos a varios establecimientos del barrio.

David Antonio Cerna, de 24 años, originario de Chinandega, pereció de forma inmediata a consecuencia de un disparo que le impactó en la tetilla izquierda, ayer por la mañana, en el llamado “Callejón Maldito” del barrio “René Polanco”.

Samir Antonio Ocampo Vicente, de 31 años, conductor del camioncito KIA, blanco, placas CH 01875, de la empresa Aceess Servicios Internacionales S.A., entregaba productos de la línea Avon junto con su compañero, David. Ambos fueron encañonados y David se llevó la peor parte.

“A mí me dijo el sujeto que le entregara todo, David se resistió, forcejeó... me parece que fue un disparo de nueve milímetros, porque murió ahí nomás, se llevaron mil córdobas, creo que la billetera de David, porque el teléfono yo lo tengo”, relató nervioso Ocampo.

¿Los del taxi cómplices?
Al momento del atraco, Ocampo recordó que cerca del lugar estaba un taxi blanco, del que no precisó las placas, y el conductor, que iba con una mujer, le dijo que le diera salida, y siguió hacia el sur.

“Él miró que nos tenían encañonados y no hizo nada para auxiliarnos, salieron y nada más. A lo mejor tenían miedo, no sé si estaban con los dos que nos salieron a nosotros, pero ellos –-los asaltantes—- huyeron a pie”, dijo Ocampo.

Asimismo, comentó que cada 20 días hacían la misma ruta de trabajo, precisamente para evitar ser víctimas de la delincuencia, y hasta la fecha de la tragedia no habían sido asaltados. Agregó apesarado: “Le robaron la vida”, en referencia a su compañero de trabajo.

Varias vecinas manifestaron que el sector comprendido de la venta de El Chaparral, ocho cuadras al norte, media cuadra al oeste, es “zona roja”, de mucho peligro.

Doña Virginia Pérez estaba conmovida por la tragedia que enlutó a la familia de David. “Ay, Dios, qué desgraciados... no puede ser, acababa de pasar a dejándome la mercadería... sólo matan a los hombres trabajadores”, manifestó.

Asimismo, resaltó que hace un mes a su sobrino casi lo matan por robarle el carro. “Éste es un rinconcito donde no se puede entrar a las seis de la tarde, ya que todo es ganancia, si de día es cruel, imagínese de noche”, refirió.

Agentes de la Quinta Delegación de Policía se presentaron a realizar las investigaciones correspondientes y a tratar de dar con el paradero de los delincuentes, de los que ya se tienen pistas, porque supuestamente son de la zona.

Otra hipótesis que investiga la Policía es que uno de los clientes filtró la información de la visita del camión, o la información salió de la misma empresa distribuidora de productos cosméticos.