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OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
“Es culpable”, repitió cuatro veces, a las dos de la madrugada del último miércoles, el relator del veredicto del jurado de conciencia constituido por tres mujeres y dos hombres. Así finalizaban 13 meses de espera y las sucesivas reprogramaciones del juicio por la violación múltiple imputada al profesor Eddy Ramón Meneses González, de 24 años, contra menores con discapacidad de una escuela de esta ciudad.

De esa forma se mitigó en parte el sufrimiento angustioso de cuatro familias de igual número de víctimas que sufren de retardo mental y sordomudez, y que según las pruebas presentadas por la Fiscalía, fueron mancilladas por el maestro en una de las aulas de la Escuela de Educación Especial “Niño Jesús de Praga”.

Representantes de Los Pipitos, como Carlos García y Nidia Torres, así como maestras del centro donde estalló el escándalo, estuvieron desde la mañana del martes con pancartas demandando justicia, “no porque nos alegramos que se condene a una persona, sino porque debe haber justicia para las niñas que fueron víctimas de un delito vergonzoso”, expresó García.

Niñas lo apuntaron
También el acusado tenía a un grupo fiel de parientes y amigos que abogaban a coro desde la calle que Eddy Ramón era “inocente”, y en varias ocasiones oraban para que el jurado lo absolviera.

En tanto, en el interior, las niñas víctimas con su peculiar lenguaje por señas señalaban al profesor como el autor de los abusos sufridos, y también sus madres rezaban por que el jurado decidiera su culpabilidad.

En el juicio múltiple se agregó el de corrupción de menores, por utilizar a un niño de espectador de lo que el acusado hacía con las niñas.

Ya Meneses González había recibido el primer veredicto condenatorio en abril, por el abuso sexual contra una joven de 19 años, pero que por su retardo mental, según la psicóloga Auxiliadora Hurtado, de la Fundación para el Desarrollo de la Niñez y Mujer “Blanca Aráuz” (Fundemuni), presenta una edad cronológica como la de una menor de 10 años.

Pero según declaraciones de las autoridades que atendieron la denuncia, fue esta joven de 19 años quien reveló a su progenitora los abusos sexuales que había sufrido en el centro escolar. Las otras tres víctimas y el menor salieron a luz por una foto donde aparece Meneses González abrazando a una de las niñas, pero de una manera deshonesta.

Por la relevancia, este caso tuvo el apoyo de la Red Psicosocial que integran profesionales de la psicología y de trabajo social que laboran para varios organismos como el Ministerio de la Familia, el Instituto de Promoción Humana (Inprhu), Fundemuni y la Comisión Municipal de la Niñez y Adolescencia (CMNA).

Madres satisfechas
Las maestras de la escuela, que en un inicio, por no comprender el motivo de la detención del profesor, manifestaron solidaridad para él, luego de informarse de la gravedad de los delitos que se le imputaron, optaron por expresar su solidaridad con las alumnas, lo cual expresaron posteriormente en pronunciamientos públicos.

M.I.L., madre de una de las niñas víctimas, expresó su satisfacción por el resultado. “Le doy gracias a Dios por las personas que siempre estuvieron con nosotras y las niñas, porque se demostró que Eddy Ramón Meneses González fue el autor de las violaciones que sufrieron estas niñas”, afirmó.

Dijo que era necesaria la condena como justicia para que los abusadores sexuales se den cuenta que no hay impunidad, “porque hoy fueron estas niñas, mañana pudieron haber sido otras, pero con estos sujetos detenidos se evita que otras víctimas sufran como sufrieron nuestras hijas”, comentó.

Las madres de las ofendidas agradecieron el acompañamiento de los diferentes organismos como la Red Psicosocial que integran profesionales de la psicología que laboran en diferentes instituciones públicas y no gubernamentales. En particular reconocieron el profesionalismo y el arduo trabajo comprometido con las víctimas que mostró la fiscal Ana Yansy Palma Irías.

No obstante, García, del equipo técnico regional de Los Pipitos, criticó la indiferencia de la ciudadanía de Ocotal, porque a pesar del llamado hecho por los medios de comunicación local, no hubo presencia en los Juzgados.

“Ni siquiera del Mined (Ministerio de Educación) que debió haberse declarado ofendido por lo que hizo uno de sus maestros”, exteriorizó, exceptuando a maestras de la Escuela donde ocurrieron los abusos, que sí se mantuvieron presentes bajo un toldo puesto en la calle para protegerse del Sol y la lluvia.