Lizbeth García
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Policías “se toman” juzgados

El juicio oral y público para el subcomisionado Ricardo Suárez, antiguo jefe de Auxilio Judicial de la Estación Cuatro de Policía, se extendió ayer hasta altas horas de la noche, por lo que los pasillos de los juzgados de Managua estaban llenos de policías de bajo y alto rango, quienes fueron citados como testigos de cargo y de descargo, mientras que otros llegaron a apoyar a su antiguo jefe. Suárez fue acusado por acoso sexual y lesiones sicológicas en perjuicio de dos de sus subalternas, Maribel de los Ángeles Delgado y Dolores Lumbí, quienes denunciaron que éste hasta las manoseaba, y una de ellas apuntó que en una ocasión la llamó por teléfono para decirle que se estaba “estimulando sexualmente” en ese momento pensando en ella. El juicio es técnico, es decir, la decisión está en manos del juez Séptimo Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, porque Suárez renunció a tener un juicio con jurado. Éste siempre ha dicho que es no culpable, de todos modos está suspendido en su cargo.  

“El Buda” estaba en indefensión

Porque el acusado Mario Alexis Bodán, de 29 años, alias “El Buda”, no tenía abogado defensor desde hacía 12 días, ni hubo quórum para conformar jurado, se suspendió el juicio oral y público que estaba programado para el reo ayer en el Juzgado Tercero Penal de Juicio. La vista fue reprogramada para el diez de diciembre, aunque la preparatoria será el cinco de diciembre. El abogado Xavier Chavarría explicó que fue nombrado por el acusado como su defensor desde hace 12 días, pero ni le habían dado intervención de ley ni copias de la acusación ni del intercambio de información y pruebas, porque pese a que visitó varias veces la Oficina de Asuntos en Trámite, nunca le dieron razón del expediente, “pero hoy apareció”, por lo que no podía irse a juicio sin conocer los pasajes del proceso. “El Buda” está acusado por el homicidio de Luis Leonel Fletes Martínez, y por asesinato frustrado y portación ilegal de armas en perjuicio de Erick Arturo Morales, de 19 años, y el Estado de Nicaragua, respectivamente. Según la acusación número 343-07, el  crimen ocurrió el cinco de agosto de este año, cuando el hechor y un taxista hasta ahora no identificado persiguieron a la víctima y sus amigos, porque no le habían pagado la carrera de taxi por el traslado desde “La Iguana Rana”, ubicada detrás del edificio Pellas, a Monseñor Lezcano. Supuestamente  “El Buda” disparó ocho veces desde el interior del carro contra las víctimas, que estaban en las afueras de una vivienda.