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  • Tomado del Diario Extra

Un conductor nicaragüense identificado como Renny Molina, de aproximadamente 45 años de edad, encontró la muerte al caer en un enorme hueco lleno de aguas negras que se originó de manera muy extraña en el plantel de buses de Santa Ana, Costa Rica.

Según versiones de las autoridades, Molina llegó a la terminal a estacionar el automotor, porque ya había finalizado sus carreras correspondientes y fue en ese momento que sintió que literalmente la tierra se lo tragaba.

Un gran hueco de aguas negras que se abrió en medio del plantel provocó que el bus prácticamente se sentara, lo que hizo que el conductor bajara a inspeccionar qué había ocurrido, pero como estaba oscuro, porque era de noche, cayó en el pestilente pozo.

Por varios minutos luchó por no ahogarse y gracias a la rápida acción de sus compañeros, quienes avisaron a los Bomberos y Cruz Roja, lograron sacarlo con vida del pozo.

Terreno está bien

Sin embargo, camino al Hospital San Juan de Dios, Molina sufrió dos paros cardíacos.

“El herido no presentaba traumas abiertos, sin embargo sufrió golpes muy fuertes debido a la caída, cuando íbamos de camino entró en paro, su situación era muy delicada”, comentó Rafaela Murillo, paramédico.

Alejandro Cubillos, gerente de la empresa autobusera Tapachula, informó que después de una ardua revisión en el plantel realizada por geólogos, se determinó que el daño se debió a una falla en la tubería de aguas negras que pasa precisamente por donde se encontraba el bus.

Además, comentó que la empresa se hará responsable de todo lo que conlleve los gastos del funeral, así como una ayuda económica a la familia del fallecido.