Róger Olivas
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Tras una agonía que duró varias horas expiró el niño Eduardo Felipe Fuentes López, de ocho años, a las cinco de la mañana de este martes, a causa de las lesiones que le provocó el irresponsable conductor de la camioneta Isuzu Rodeo, dorada, placas M071634, quien se dio a la fuga y se refugió frente al bar Los Ángeles, de la Colonia “Roberto González”, de esta ciudad.

El pequeño salió a jugar nintendo y cuando retornaba a su casa, ubicada de la farmacia Santa Lucía una cuadra al norte y media abajo, fue embestido salvajemente por el automotor, cuyo conductor fue localizado por efectivos policiales hasta las dos de la tarde del martes.

Walter Fuentes relató a EL NUEVO DIARIO que salió junto a su esposa hacia un mercado chinandegano, y al regresar, a las seis y media de la tarde del lunes, un niño le avisó que su hijo había sufrido un accidente de la farmacia Santa Lucía, dos cuadras al norte y veinte varas abajo.

El afligido progenitor de inmediato se dirigió al sitio apuntado y socorrió a su vástago, a quien trasladó al Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, de Chinandega, donde lo estabilizaron. El pequeño presentaba politraumatismo, fractura en el cráneo, hemorragia en oídos y herida en el antebrazo izquierdo, entre otras lesiones, por lo que fue remitido a bordo de una ambulancia al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, de Managua.

De las diez y media de la noche a la una de la madrugada del martes, el menor fue operado por médicos del centro asistencial capitalino, quienes le extrajeron el bazo y lo remitieron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital “Fernando Vélez Paiz”, donde lamentablemente murió.

Capturan a conductor

Julio López, tío del pequeño, relató a EL NUEVO DIARIO que tras ocurrir el accidente, dieron persecución al irresponsable conductor, y a las dos de la tarde del martes lo ubicaron en una vivienda de la Colonia “Roberto González”.

Se trata de Ramiro Ascensión Ríos Valverde, de 42 años, quien reside frente a la cancha de la Colonia Santa Ana, de Chinandega. Éste se responsabilizó del accidente y se entregó al mediodía del martes a la Policía de esta ciudad.

El comisionado mayor Francisco Aguilera Ferrufino, jefe de la Policía de Chinandega, informó a EL NUEVO DIARIO que la camioneta, que tiene el foco izquierdo delantero quebrado y abolladuras en la carrocería, fue la que atropelló mortalmente al pequeño Eduardo Felipe, quien será sepultado hoy.

Sin embargo, testigos oculares aseguran que un hijo de Ríos Valverde, de 23 años, en estado de ebriedad, fue el que embistió al menor. El jefe policial dijo que inicialmente capturaron al muchacho, quien negó el hecho, y luego su padre se responsabilizó del accidente.

“El padre del joven dijo que el niño se le atravesó, lo cual estamos investigando. Estamos averiguando la responsabilidad de otras dos personas, cuya identidad estamos definiendo”, dijo el comisionado mayor Aguilera.

Exigen justicia

Familiares y vecinos exigieron a las autoridades que castiguen con dureza al irresponsable chofer, que no tuvo piedad para socorrer al pequeño Eduardo. “Pido justicia, de lo contrario, la tomaré con mis propias manos. El chofer de la camioneta tiene cara de borracho y drogadicto. Contratamos un abogado y llegaremos hasta el final”, expresó el progenitor del pequeño.
La abogada acusadora, Cony Selva, expresó que dispone de  suficientes testigos oculares para demostrar que la camioneta era conducida por el hijo de Ramiro Ascensión, quien a su juicio está enfermo y se responsabiliza del crimen de su vástago para salir libre.

“Demostraré el homicidio, el chofer estaba en estado de ebriedad, ‘boleteado’ por la Policía de Tránsito, y tiene antecedentes penales. Hay intencionalidad del crimen y huyó irresponsablemente sin importarle que el niño estaba grave”, manifestó la jurista.

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