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La ingesta de licor ha traído a los recuerdos viejas rencillas personales y ha causado enfrentamientos que desencadenaron en homicidios en el inicio de Semana Santa.

Uno de los homicidios ocurrió en el barrio 4 de Abril, anexo a Mateare, donde David Alejandro Obando Sotelo, quien tenía 22 años, falleció de un impacto de bala en la espalda, cuando ingresó a una propiedad ajena junto con otros siete sujetos.

Antes de su muerte, Obando le desprendió a golpes tres dientes a María Salmerón, porque el hijo de esta no le quiso regalar cervezas.

Quien le disparó a Obando fue Eusebio Plata Hernández, quien pesa a haber actuado en defensa propia y de los suyos, huyó.

La Policía Nacional informó que Obando tenía antecedentes penales y rencillas personales con los Plata, quienes después de la tragedia decidieron mudarse de casa con apoyo de la Policía.

Funestas rencillas

Por otra parte, el Distrito VIII de Policía reportó el homicidio de Fernando Zelaya López, quien tenía 32 años y recibió una estocada en el tórax.

El crimen ocurrió en el Barrio “Juan Castro” en Tipitapa, frente a un bar donde ingerían licor Jonathan Barilla Meza, alias “Tortilla”, y tres sujetos más, quienes vieron pasar a la víctima y recordaron que tenían rencillas personales.

“Surgió una discusión y uno de los acompañantes de Barilla sacó el cuchillo y le asestó una puñalada a Zelaya, alias “El Toto”, informó la inspectora Johana Jiménez, jefa de Secretaría.

La familia de Zelaya negó que este haya tenido enemistad con alguien. “Él se ganaba la vida como carpintero en una funeraria, pedimos a la Policía que investigue bien el caso, porque mi hijo no ingería licor, él ya venía para su casa”, dijo Juana Herrera, madre de crianza de Zelaya, a quien le sobrevive un hijo de 14 años que vive en Costa Rica.

Por otra parte, la Policía de Matagalpa reportó el homicidio de Macario García Aguilar, quien tenía 48 años, y fue encontrado muerto el domingo en la comarca El Guapotal, municipio de La Dalia. El cuerpo tenía una herida en la yugular.

Aunque las autoridades policiales ya identificaron al victimario, no quisieron revelar su identidad para no entorpecer las investigaciones, aunque está claro que el crimen fue por rencillas.

 

Colaboración de Francisco Mendoza.