•   Mozonte, Nueva Segovia, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Sandra Yolanda Blandino, de 29 años de edad, llegó a la Estación policial de este poblado, a demandar que no liberen a su exmarido Melvin Mauricio López, de 30, porque teme que la violencia intrafamiliar de que es víctima termine en femicidio.

Con un pañuelo trata de cubrir el moretón que le dejó su “media naranja” en el ojo derecho, producto de un puñetazo, además de propinarle dos puntapiés en la espalda. Pero ahora López trata de mediar con la víctima para recuperar su libertad, algo que está prohibido por la Ley 779.

Dora María Chávez, representante de la Mujer Indígena de Mozonte, quien acompañaba a Blandino, dijo que existe el peligro de que López salga en libertad, debido a que el dictamen de Medicina Legal establece que los golpes que sufrió la víctima no habían puesto en “peligro su vida”.

“El día que me agredió, me agarró del cuello y me gritó: ¡Merecés que te mate a patadas!, pero estas amenazas no fueron tomadas en cuenta por las autoridades”, reclamó Blandino, quien asegura que en otras ocasiones había “perdonado” a su marido para no afectar a los niños que procrearon.

Amor de contrabando

López y Blandino convivieron por 11 años, pero la felicidad termino debido a una vecina, a quien su marido le llegaba hacer “la visita” a media noche.

“Él (Blandino) se levantaba por las noches, descalzo y con ropa oscura, abría la puerta y se cruzaba a donde la vecina, creyendo que yo quedaba dormida. Pero luego los insultos continuaron al punto que me gritaba las cosas que hacía con esa mujer”, relató la perjudicada.

En la Estación policial los agentes de turno negaron referirse al caso, alegando que no tenían autorización para hacerlo porque el jefe de la delegación no estaba en su despacho.