•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

“¿Cómo lo iba a matar, si él me mantenía?… Le juro por Dios que no soy capaz de matar ni a una mosca", alegó Alvin José Centeno Jarquín, de 28 años, quien ayer fue remitido ante la Fiscalía, por la presunta autoría del homicidio de Carlos Manuel Coronado Rodríguez, quien tenía 45 años cuando fue apuñalado dentro de su cuarto, en el barrio El Edén.

Pese a los alegatos de Centeno, desde el 14 de abril (día en que Coronado fue ultimado) hasta el 18, anduvo de “shopping” por Galerías Santo Domingo, Almacenes Siman y otros elegantes establecimientos comerciales de Managua y Jinotega, con las tarjetas de débito de la víctima, quien tenía US$987.65 de fondos, pero después de las compras del sospechoso, solo quedaron 180.51 dólares.

El acusado compró un televisor, un DVD, un par de zapatos, un pantalón azulón, una faja, un bolso, un teléfono Samsung Galaxi, medicamentos, jugos, una máquina para rasurar y sopas deshidratadas, entre otros productos, además sustrajo 1,459 córdobas de una de las dos tarjetas de débito de la víctima.

El subcomisionado José Gutiérrez, jefe de detectives del Distrito IV de Policía, reveló que en la cartera de Centeno encontraron esas tarjetas, la cédula de identidad de Coronado, el carnet con el que la víctima se identificaba en el call center donde laboraba, y hasta un perfumen Calvin Klein que este había comprado en Costa Rica.

De “shopping” con las tarjetas del muerto

El sospechoso alegó que esos documentos estaban en su poder porque Coronado se los había entregado para que comprara todo lo que quisiera, dado que desde hace tiempo tenían una “relación muy estrecha”, pero luego, cuando se encontraran, “iban a hacer cuentas” y precisamente por eso es que guardó todos los vouchers de las compras.

Gutiérrez explicó que, para la Policía, el móvil del crimen de Centeno fue el robo y precisamente porque tiene antecedentes por ese tipo de delito fue que lograron identificarlo y capturarlo el jueves, en la casa de su padre, Tomás Laurens Centeno, ubicada en el barrio "Omar García", de Jinotega.

El presunto autor del crimen también se identificaba como Alvin Iverson Centeno y fue bajo ese nombre que la Policía lo fotografió y fichó, luego, con un testigo lo ubicaron en la escena y procedieron a buscarlo.

El jefe policial señaló que aunque no han hallado el arma que Centeno habría usado para cometer el crimen, tienen suficientes elementos de prueba en su contra.

Arregló la escena del homicidio

Supuestamente Centeno "arregló" la casa de la víctima después que le clavó un puñal en el tórax y le laceró el pulmón izquierdo, luego tomó la llave, cerró el cuarto de Coronado y huyó, aunque el sospechoso alega que "no supo" de la muerte de su amigo sino hasta el jueves, cuando lo capturaron y se enteró, "lo que lo llenó de tristeza".

Alegó que tiene testigos de que él dejó con vida a Coronado la última vez que lo vio, cuando habrían platicado sobre la posibilidad de instalar un negocio de venta de alimentos.

Centeno es mesero y conoció a Coronado en 2010, cuando trabajaba con una amiga que preparaba alimentos, "pero yo no lo he matado, él confiaba en mí", insistió mientras era conducido a la celda del Distrito Cuatro de Policía, donde aguarda el proceso judicial.

La Policía busca a un segundo elemento involucrado en el delito, pero para no entorpecer las pesquisas se reservaron su identificación y grado de participación.