Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

Un verdadero baño de sangre protagonizaron dos pistoleros al dar muerte a dos hombres y herir a otros dos. El denominador común en ambos hechos fue el gran número de balas que recibieron las víctimas.

El primer pistolero es aún desconocido, y su “obra” fue un homicidio que ejecutó asestándole ocho impactos de bala al infortunado que ni siquiera pudo despertar de su profundo sueño. Otros dos ciudadanos, que dormían en el mismo camión donde se encontraba la víctima fatal, sufrieron lesiones.

El hecho ocurrió en Villa Siquia, municipio de Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur, frente al billar y bar El Vaquero, según reportaron las autoridades policiales.

Róger Robles López, de 44 años, se encontraba acostado en una hamaca en la tina del camión Ifa, rojo, placas BO 1300, en compañía de Milder Alonso García Picado, de 27 años, y Danilo Martínez López, de 21, cuando pasó el desconocido que al estilo del Viejo Oeste norteamericano disparó su pistola en contra de las personas que descansaban en el automotor.

Como resultado del ataque, Róger recibió un disparo en el costado izquierdo, tres en el tórax, tres en el dorso de la mano izquierda y uno en el antebrazo, por lo que su muerte fue instantánea, según el reporte policial.

Milder Alonso recibió un proyectil en la pierna izquierda y Danilo Martínez recibió uno en el abdomen. Luego de cumplir con su cometido, el pistolero se dio a la fuga.

Los dos heridos fueron trasladados al hospital de Camoapa, municipio del departamento de Boaco, donde ya se encuentran fuera de peligro, mientras el cuerpo de Róger Robles fue levantado por las autoridades y entregado a sus familiares para que le dieran cristiana sepultura.

Un equipo de investigadores dirigido por el capitán Francisco Rodríguez se encuentra en el lugar del homicidio realizando las investigaciones correspondientes para tratar de dar con el pistolero.


Una docena de disparos
Otro que perdió la vida, pero a consecuencia de 12 disparos de pistola 9 milímetros, fue el ciudadano Jairo José Martínez Flores, de 22 años, originario de la Comarca El Naranjo, municipio de Waslala. De acuerdo con testigos, el joven fue ultimado por Jackson Siles Zeledón, cuando ambos se encontraron en una iglesia evangélica.

Las primeras investigaciones realizadas por la Policía de Waslala señalan que la víctima estaba dentro de la iglesia cuando se presentó el homicida, quien llamó a Jairo José para que saliera de la iglesia, ya que quería tener una plática con él, por lo que Martínez, sin imaginarse los planes de Siles Zeledón, accedió a la solicitud.

Cuado los dos hombres estaban en las afueras de la casa de oración, comenzaron una fuerte discusión que terminó hasta que Jackson sacó una pistola 9 mm y la disparó hasta vaciar el último proyectil del cargador del arma que portaba. Luego, al ver a su víctima tendida en un charco de sangre, se dio a la fuga .

El capitán Armando Guillén, jefe de la Policía de Waslala, junto a un equipo de investigadores se dirigió al lugar del crimen para buscar pistas del homicida.

Hasta el momento se desconocen cuáles fueron las causas que llevaron a Jackson Siles a terminar con la vida de Jairo José, cuyo cuerpo fue levantado por sus familiares para darle cristina sepultura.