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Una niña de 13 años lleva en su vientre el fruto de la violación de la que fue víctima supuestamente por parte de su padrastro, un hombre de apellido Jarquín, de 34 años.

El Ministerio Público también acusó a Jarquín por abuso sexual en perjuicio de su hija de diez años, pero por falta de pruebas la jueza de Ciudad Sandino, Karen López, no admitió este delito, decisión que benefició a la madre de la menor, una mujer de 37 años, porque estaba acusada de complicidad en el delito al guardar silencio sobre lo que sabía.

“Se admite la acusación por el delito de violación contra Jarquín, no así para la progenitora, porque en la relación de hechos el Ministerio Público no especifica cómo participó del mismo y se debe ser garante de los derechos de los procesados”, manifestó la jueza López en su resolución.

En libertad

La judicial giró orden de libertad para la progenitora de las niñas, en tanto, a Jarquín le decretó la prisión preventiva por el delito de violación y lo citó para el 28 de mayo, día que se celebrará la audiencia inicial.

En la acusación la Fiscalía detalla que la niña de 13 años empezó a ser violada desde junio del 2012, cuando ella y su hermanita quedaban bajo la tutela del acusado, porque la madre iba a trabajar.

En una ocasión la menor de 10 años le confesó a su progenitora que su papá le tocaba los pechos y los genitales, y también le dijo que había visto a su hermana mayor con el papá en la cama, “pero la madre no denunció el delito, se quedó callada, ni tampoco echó de la casa a su cónyuge”, detalla el escrito acusatorio.