Jorge Eduardo Arellano
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JINOTEGA

En menos de un día se registraron tres estafas en diferentes lugares del casco urbano de la ciudad de Jinotega, pero quizá lo más llamativo es que una joven de 18 años es protagonista de uno de los casos.

Blanca Estela Cruz, de 18 años, le cargó nada más y nada menos que 14 mil córdobas con 168.34 córdobas a una tarjeta de débito propiedad del señor Alejandro Espinal Herrera.

El hecho delictivo se produjo cuando la mujer presuntamente llegó a la Distribuidora Josmidalvy, ubicada en el Barrio Gracias a Dios, en la ciudad de Jinotega, a comprar diversos productos con la tarjeta.

Sin embargo, el susto de su vida se lo llevó el dueño de la tarjeta, cuando le llegó el estado de cuenta con los 14 mil 168. 34 córdobas reflejados, dinero que él nunca había gastado, por lo que de inmediato se dirigió a reclamar al banco, para que dicha cuenta se la cobraran al dueño del establecimiento.

Sin embargo, lo que la Policía desconoce aún es cómo una tarjeta de débito otorgada por el BAC, a nombre de Espinal, llegó a manos de Blanca Estela Cruz, por lo que se encuentra haciendo las respetivas averiguaciones para documentar el caso y enviarlo a las autoridades correspondientes.


Cebollero embaucado
Otra de las denuncias por estafa que recibió la Policía fue la que cometieron varios timadores o estafadores, cuando despojaron con engaños de mil 200 córdobas a Otoniel Oseguera Méndez, de 26 años, quien se encontraba vendiendo cebollas en el mercado local.

Los hechos se produjeron cuando la víctima se encontraba en sus menesteres y de pronto uno de los delincuentes se acercó pidiéndole la dirección de una oficina donde vendían tarjetas para celular, con el cuento que le fueran a enseñar y a cambio le pagaría 200 córdobas.

Seguidamente, el elemento le manifestó que lo encaminaría cuatro cuadras y que le daría 25 córdobas, pero al llegar al Parque “Otto Casco”, el estafador le entregó a la víctima un sobre que según él contenía 16 mil córdobas, los cuales debía entregar en el sector, no obstante debía dejar en garantía el dinero que portaba. La víctima entregó 1,200 córdobas, producto de su negocio de cebollas, y posteriormente observó que el sobre no contenía nada, pero ya era tarde.


El viejo truco de “cambiolín”

Ese mismo día, a las 7 y 40 de la mañana, en el Barrio “Ernesto Rosales”, frente a la Clínica Los Altamirano, sobre la vía pública, en la ciudad de Jinotega, fue engañado otro ciudadano de nombre Rigoberto Rodríguez Tinoco, de 39 años, a quien dos ágiles delincuentes lo despojaron de 14 mil córdobas y de un celular.

Los hechos se dieron cuando la víctima se encontraba en el mercado municipal, y se le acercó un sujeto desconocido, quien le preguntó si conocía la clínica en mención, donde supuestamente tenía internado a su papá y como era originario de la comunidad de Ayapal “no conocía Jinotega”, por lo que necesitaba le cambiaran un cheque por dos mil córdobas y otro por 30 mil, donde el abogado de los dueños del centro asistencial privado.

En ese momento se le acercó un segundo sujeto ofreciéndose a acompañarlo a cambiar los dos cheques.

En el trayecto, los dos hombres le dijeron a la víctima que les mostrara si andaba dinero, a lo que Rodríguez Tinoco les mostró 14 mil córdobas y un celular, los cuales le dijeron que se los entregara como garantía hasta cambiar los cheques.

Los delincuentes se retiraron del lugar y por supuesto dejaron sin el dinero al afectado.