•  |
  •  |
  • END

Totalmente quemado, así fue localizado la mañana de ayer sábado el vehículo BMW año 97 propiedad de Mario Pereira, mismo que fue robado la noche del pasado viernes de los estacionamientos de Galería Santo Domingo, donde quedó aparcado mientras su propietario y dos de sus hijos disfrutaban de una película en una sala de cine de ese centro de compras.

El vehículo fue localizado 150 metros dentro de un camino hacia la izquierda sobre el kilómetro 38 de la carretera vieja a León, según confirmaron fuentes de la Policía del Distrito Cinco.


El robo
Pereira relató que el pasado viernes llegó a Galerías cerca de las cinco y 40 minutos de la tarde, en compañía de sus dos pequeños hijos, para ver una película, cuando salió entre las siete y 30 y las ocho de la noche se dirigió hasta donde había dejado estacionado su auto, pero tremenda sorpresa se llevó al no encontrarlo.

Fue entonces que pidió una explicación a los vigilantes y solicitó que revisaran los vídeos que graban las cámaras colocadas en el lugar, pero los agentes de seguridad no le creyeron. “Me dijeron que si yo estaba seguro”, afirmó la víctima, quien poco después acudió al Distrito Cinco de Policía a poner la denuncia del robo.


Localizan vehículo
El inspector Francisco Paguaga, oficial de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Cinco de Policía, relató que el vehículo fue encontrado en horas de la mañana totalmente quemado en un camino sobre la carretera vieja a León.

Por su parte, Mario Pereira afirmó que cuando se dirigía al Distrito Cinco recibió una llamada del centro de emergencias de la Policía Nacional informándole sobre la ubicación de su carro.

“Yo creí que estaba con algunas piezas menos, pero no…estaba todo quemado”, relató Pereira.


Placas cambiadas
Muy pocas fueron las evidencias que los peritos del Laboratorio Central de Criminalística de la Policía Nacional pudieron obtener en el lugar del hallazgo, pues el fuego y la lluvia borraron muchas evidencias que pudieran ayudar en las investigaciones.

Las puertas delanteras estaban abiertas, en su alrededor no había huellas de pisadas. El vehículo había quedado casi dentro de un gran charco.

Lo que llamó la atención a la Policía es que el vehículo, que fue reconocido por su propietario, no tenía una placa en la parte trasera y la que estaba en el bomper delantero no era la que le correspondía al auto en el registro que de él tiene la Policía.


Presunciones
Ello hace presumir a su propietario que el vehículo pudo ser utilizado para cometer algún ilícito o pudo ser utilizado para el trasiego de drogas.

Esas conjeturas son también parte de las teorías que se han planteado los investigadores policiales.

Además de la placa, también hacía falta la llanta de repuestos y un computador portátil que Mario había guardado en la cajuela, precisamente para que no llamara la atención a los chapeadores de vehículos.