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“No sé con quién lo confundieron, porque era un hombre sano, no tenía vicios, un buen padre, hijo y esposo”, manifestó sollozando Esperanza Silva, de 36 años, al referirse a su marido Sergio José Flores González, quien falleció a los 35 años la tarde del miércoles 29 de mayo, tras recibir un impacto de bala en el pecho.

La tragedia ocurrió a 150 metros de la finca Miramar, en la comarca “Las Pilas” del municipio de El Crucero, cuando Flores regresaba a su casa en la moto Bajaj negra, sin placa, llevando a su hermana Elena Flores González, de 37, como pasajera, porque se la encontró en la carretera y le dio raid, dado a que el único bus que entra al poblado no pasó.

“Aún se desconoce quién es la persona que salió entre los matorrales con un arma e interceptó el paso de las víctimas, y sin decir nada realizó el primer disparo que impacta en el pecho de Sergio, como este continuó su marcha, el sujeto le dispara otra vez y (el proyectil) penetra en la espalda de Elena, la bala le quedó alojada en el omóplato derecho”, informó la subinspectora Marlene Ortiz, de la Secretaría del Distrito III de Policía.

¿Fue por robarles?

“No sé quién pudo hacerles daño, nosotros (la familia) pensamos que fue por asaltarlos, tal vez pensaban que andaban reales, porque era fecha de pago, pero a él le pagan los cinco de cada mes en la empresa donde laboraba como vigilante desde hace cuatro años”, manifestó Silva, quien procreó un único hijo con la víctima.

“La pobre Elena dejó tirada la bolsa donde traía unos guineos y arroz para su hijo. Ella fue auxiliada por la gente que a esa hora regresan de laborar, y fue por medio de ellos que nos dimos cuenta de lo ocurrido, porque las casas están alejadas y nadie vio nada”, manifestó un pariente de las víctimas.

Investigación

La Policía del Distrito III realiza las investigaciones sobre el homicidio y las lesiones graves que sufrió Elena Flores González, quien está internada en un centro asistencial. Ella laboraba como afanadora en el Centro de Salud de El Crucero.

“Los médicos dicen que no han podido operarla, porque no han logrado controlar la diabetes que padece. Yo le pido a la Policía que por favor no dejen impune la muerte de mi hijo y que digan quién fue el que lo mató y por qué”, manifestó consternada Petronila González, de 76 años, madre de las víctimas.

 

Piden patrullaje y transporte

“Esta zona era sana, aunque hace seis meses balearon a un joven por robarle, pero gracias a Dios se salvó. Le pedimos a la Policía que patrulle la zona, porque las casas están aisladas, los caminos son oscuros y eso ayuda a que los delincuentes de los barrios aledaños vengan a cometer sus fechorías”, manifestó Martha Lorena López, pobladora de la comarca Las Pilas.

Los habitantes del lugar comentaron que de la falta de transporte derivan delitos. El único bus que entra a la zona lo hace una vez al día, lo que es aprovechado por los conductores de las caponeras, quienes cobran hasta C$300 para trasladar pasajeros a las comarcas que están ubicadas a unos 15 kilómetros de la carretera a El Crucero. Por eso prefieren caminar, pero como el camino es despoblado, los caminantes corren peligro.


"Solicito a las autoridades policiales que den con el paradero del delincuente, porque mi esposo era una persona que no se metía con nadie y se alejaba de los problemas”.

Esperanza Silva
Esposa del fallecido


 

*La vida (3)