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El dilema entre la verdad y la mentira ronda un juicio por los delitos de amenazas e intimidación de que es señalado el litigante Mauricio Peralta. La víctima reveló que la confusión se generó por el estado de ebriedad en que se encontraba a la hora del supuesto hecho.

La joven de 27 años, quien rola como víctima en la acusación que impulsó el Ministerio Público, señaló que estuvo departiendo en un centro de diversión con Peralta, a quien considera un amigo. Y ya con unas cuantas “chelas” dentro del cuerpo, se armó una discusión con otra dama.

“Al ver que estábamos discutiendo y que iba a darse una pelea, el doctor Peralta trató de mediar, por lo que subió en un taxi a la otra mujer y sus amigas. Como yo estaba ebria, lancé varios envases de vidrio con cerveza contra el vehículo del doctor, y le quebré los vidrios. Pensé que me denunciaría, por lo que llamé primero a la Policía”, declaró la supuesta víctima.

Se retracta

La presunta ofendida se retractó de la acusación y dice que la Fiscalía actuó sin fundamento porque no le practicaron examen forense ni peritaje psicológico. Ahora señala a la jefa de la Comisaría de la Mujer, comisionada Carmen Rocha, de tener intenciones de afectar al acusado.

Por su parte Rocha restó importancia a lo indicado y dijo que únicamente cumple con sus funciones y con la ley.

Sin embargo, el abogado Peralta este lunes cumplió con el mandato que le ordenó la juez Especial de Género, Malena Tinoco, de presentarse a las oficinas de procesados, por la acusación que tiene en su contra.

Aunque su abogado defensor, Edgar Armando Aráuz, introdujo en su momento un incidente de nulidad, porque consideró que había vacíos legales en la acusación contra Peralta, quien fungió como procurador penal.

Indicó que al no haber relación con la supuesta víctima, quien desistió de la denuncia, considera que la juez no tiene competencia para conocer el proceso, sino un juez Local Penal.

¿Campaña negativa?

Los familiares de Peralta consideran que todo es una campaña para destruir la imagen y reputación del litigante, aunque no señalaron a los supuestos impulsadores.

La jueza Tinoco dijo, por su parte, que admitió la acusación porque consideró que cumplía con los requisitos de ley.

La joven denunciante además rechazó que Peralta fuera su compañero de vida, como lo detallan en la acusación.

“Tengo mi esposo y soy casada, ya lo demostré con el certificado de matrimonio. Toda esta situación me ha causado daño, mi marido está fuera del país”, señaló la joven, quien dijo estar arrepentida.