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Se casa con una cabra en una iglesia satánica

Aparecido Castaldo, un hombre retirado oriundo de Brasil, decidió cumplir su sueño y finalmente casarse con el amor de su vida, su cabra, Carmella.

Como ningún ministro cristiano aceptó llevar a cabo la ceremonia, Aparecido y Carmella se casarán en una iglesia satánica.

Si bien no es la primera vez que alguien se casa con su mascota, en general hacen una ceremonia simbólica en la privacidad de su hogar, rodeado de amigos. Pero este hombre de 74 años quiere que la unión sea reconocida por la iglesia, aunque esta sea satánica.

Toninho do Diabo, un famoso ministro satánico de San Pablo, y amigo de Aparecido, oficiará la ceremonia el próximo 13 de octubre, ya que, en sus palabras: “somos la única iglesia que acepta casamientos entre hombres y animales, porque no tenemos prejuicios”.

Viven con tecnología de 1986

La familia McMillan, oriunda de Guelph, Canadá, decidió despojarse de toda la tecnología creada luego de 1986, durante un año, como parte de un experimento social.

Todo comenzó cuando Blair McMillan le preguntó a su hijo de cinco años si quería salir a jugar al patio, y se dio cuenta de que aun en un día increíble de verano, el chico prefería quedarse adentro con algún videojuego.

Blair recordó lo diferente que había sido su infancia sin tanta dependencia de las nuevas tecnologías, lo mucho que disfrutaba de jugar y de correr por la calle con sus amigos, y decidió hacer el intento con su familia.

Así que los McMillan se despojaron desde abril de toda la tecnología moderna, y volvieron a los casettes, a los mapas de papel, al teléfono fijo, a la ropa ochentosa y a la interacción social que había cuando para decir “Hola” no existían internet ni los mensajes de texto.

Llevan su ataúd en una excavadora

Un trabajador retirado de la compañía JBC, oriundo del sur de Gales, fue acarreado hasta su funeral en la pala de la máquina excavadora que manejó gran parte de su vida.

Los familiares y amigos de Billy Jones, el difunto, de 83 años, aplaudieron y festejaron mientras su ataúd era transportado hasta el cremarotorio de Coychurch.

Fue el mismo Billy quien pidió, como parte de sus últimos deseos, que la máquina fuera la que lo llevara en el último viaje de su vida.

Tomado de Noticiasloca.com