Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA
¿Qué instintos llevaron a tres jovencitos a dar muerte a sus tíos? Sólo ellos saben la respuesta, pero el móvil es más que evidente: el problema de la propiedad que aún impera en nuestro país.

La pareja fue asesinada a balazos y machetazos, y su hijo menor permanece gravemente herido en el hospital de Boaco, según las primeras investigaciones realizadas por la Policía Nacional.

En el atroz crimen participaron dos adolescentes, uno de 16 y otro de 14 años, los que junto a dos cuñados dieron muerte a su tío y a su mujer, mientras que a su primo lo dejaron con un balazo en la pierna que lo mandó al hospital.

Raymundo Jarquín Argüello, de 54 años, y Esmeralda Lúquez González, de 40, se dirigían a su casa, ubicada en la Comarca Las Pavas, municipio de Muy Muy, en compañía de su hijo, Alexander Argüello Lúquez, menor de edad, cuando fueron interceptados por sus sobrinos Álvaro Argüello Blandón, de 19 años, Y.A.B., de 16, y A.A.B., de 14, quienes se hacían acompañar de German y Héctor Hernández, sus cuñados.


Uno baleó, otro macheteó
Los jóvenes sostuvieron una fuerte discusión con su tío por problemas de propiedad. Según las investigaciones de la Policía, el que comenzó la matanza fue Álvaro, quien le disparó a su tío en el brazo izquierdo.

Pero esa primera bala no se detuvo, sino que siguió su trayectoria hasta penetrar en el costado del afectado, quien cayó herido de muerte. En cuanto cayó, Y.A.B. le asestó tres machetazos para rematarlo.

No conformes con haber terminado con la vida de su tío, los homicidas la emprendieron en contra de la esposa de él, a quien asesinaron de seis machetazos en diferentes partes del cuerpo. Uno de los filazos le partió el rostro y el ojo derecho, mientras los otros cinco se los dieron en la cabeza.

La orgía de sangre no terminó ahí, sino que los criminales la emprendieron en contra del menor que es su primo, a quien hirieron de bala en una pierna, pero éste se salvó porque los cuatro antisociales, después de dispararle, se dieron a la fuga. El menor fue trasladado al hospital de Boaco, donde se recupera.

Un equipo de investigadores de la Policía matagalpina se dirigió al lugar del crimen y sus miembros lograron detener a los dos adolescentes de y a su padre, Justo Argüello, quien a pesar de no ser señalando de haber participado en la muerte de su hermano y de su cuñada, es la cabeza del conflicto de propiedad que terminó con este horrendo crimen.

La Policía también ocupó a los presuntos autores dos machetes que fueron utilizados en el doble asesinato. Los sospechosos ya fueron pasados a la jurisdicción del Ministerio Público para su respectiva acusación, mientras continúan las investigaciones hasta capturar a los otros tres participantes en el hecho.