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Un hombre de 29 años de apellido Estrada está en prisión, porque cortejó por tres meses a una joven de 17 años, pero cuando al fin se hicieron novios, la empezó a maltratar, a drogar y a violar.

Eso es lo que revela la acusación que presentó ayer en el Juzgado Especial contra la Violencia de Género, de Ciudad Sandino, la fiscal Karla Andino.

Según el escrito acusatorio, la jovencita conoció a Estrada en diciembre de 2012 en su centro de trabajo, en la zona franca Saratex, y desde ese momento el hombre empezó a cortejarla, de forma tal que en marzo de 2013 la pareja inició un noviazgo, pero un mes después, en abril, el enamorado se tornó violento.

Detalla la acusación que cada vez que Estrada tomaba licor, hacía alboroto, por lo que la joven le dijo que si seguía así, iba a terminar el noviazgo, pero la respuesta fue una amenaza: “Te voy a desfigurar el rostro y nadie te va a querer porque vas a quedar irreconocible”. Luego, según la perjudicada, habría sido violentada sexualmente.

Los hechos

El escrito acusatorio detalla que el señalado se enojaba cuando miraba a la joven maquillada y bien vestida, constantemente le preguntaba que dónde estaba o adónde iba, quería controlarla mediante el envío de mensajes de texto y en cada discusión que tenía con ella, la amenazaba, golpeaba, y la jovencita tenía que acceder a sus requerimientos sexuales, por temor.

En mayo de este año, según la acusación, Estrada llamó a la joven para que llegara a un bar de Ciudad Sandino, donde él estaba tomando licor, luego la llevó a un motel donde le rayó la cara con las uñas, después le habría colocado un encendedor cerca del ojo izquierdo para amenazarla con quemarle las pestañas; por último la violó.

Según la Fiscalía, en julio de este año Estrada llevó a la joven de 17 años a un motel ubicado en Carretera Nueva a León, donde la obligó a inhalar cocaína, pero como la víctima se negó a seguir haciéndolo, le dio la droga en una cerveza y cuando estaba “dunda” supuestamente empezó a golpearle el vientre, porque creía que estaba embarazada.

Pruebas

Entre las pruebas que la Fiscalía ofreció para sustentar la acusación, hay testificales, la denuncia y los dictámenes médico-legales suscritos por las forenses Eneyda Tenorio Aburto y María Elena Espinoza.

La primera halló en la víctima evidencias físicas y biológicas de que esta había tenido relaciones sexuales, y la psicóloga determinó que la jovencita tiene trastorno mixto ansioso depresivo por todo lo que vivió.

Además, la psicóloga determinó que si la joven no recibe atención especializada y no se aleja del abusador que aparentemente sufre de celopatía, su vida estaría en riesgo.

Tras analizar todo esto, la jueza Karen López admitió la causa y le decretó la prisión preventiva al acusado, que deberá comparecer nuevamente al Juzgado este 2 de octubre, para la audiencia inicial.