Ingrid Duarte
  •   Granada, Nicaragua  |
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Las autoridades de la Policía de Granada investigan tres muertas violentas ocurridas el pasado fin de semana en las que el licor estuvo de por medio.

El primer incidente ocurrió la madrugada del domingo cuando María Mercedes Castillo Pavón y su sobrino Walter José Castillo Ulloa, de 19 años de edad, salían de un bar ubicado en el empalme El Guanacaste, sobre la carretera Granada- Diriomo.

Cuando salieron, seis individuos que se encontraban en el lugar conocido como La tumba le pidieron 5 córdobas a Castillo, pero este respondió que no llevaba dinero, por lo que los sujetos se le tiraron encima.

“Manuel Ángel Duarte Castillo, de 20 años, lo hirió con un objeto cortopunzante en la tetilla izquierda, provocándole una herida. La víctima al verse lesionado caminó en dirección al bar, cayendo en el centro de la carretera y falleciendo de manera inmediata. Una patrulla policial que se encontraba trabajando en el lugar lo trasladó al Hospital Japón Nicaragua de Granada, pero este ya iba sin signos vitales”, explicó el subcomisionado Juan José Cerda Moraga.

Según el dictamen forense emitido por Noé Campos Carcache, la causa de la muerte fue un shock hipovolémico o hemorragia interna.

Agentes policiales allanaron la vivienda de Duarte Castillo para capturarlo. El sospechoso tiene un amplio historial por amenazas con arma, robo con intimidación y robos con violencia, delitos por los que ya había sido remitido al Ministerio Público de Diriomo, pero se desconocen las razones por las que gozaba de libertad.

Otro crimen se produjo en la comarca Ojo de Agua, del municipio de Nandaime, donde la Policía tuvo noticias de Clemente Tomás Rodríguez Sánchez, de 28 años, quien regresaba de un velorio y fue atacado a machetazos, según denunció su hermana, María de los Santos Rodríguez Sánchez.

De la fiesta al cementerio

El subcomisionado detalló que la víctima había tomado licor en la vela, luego se quedó en una fiesta a la cual no había sido invitado. En ese lugar sostuvo una acalorada discusión con Segundo Terencio Martínez Vásquez, de 50 años, y con el hijo de este, Juan Ramón Martínez Cruz, de 22, quienes le propinaron los filazos.

“Quien termina de rematar con varios machetazos en el rostro a la víctima fue Segundo Terencio, en defensa de su hijo. Después ambos huyeron del lugar llevándose el arma homicida. Inmediatamente hicimos coordinaciones con las delegaciones policiales de Rivas, Masaya y Carazo, asimismo visitamos los centros hospitalarios para conocer si los presuntos autores llegaron a buscar curación a las heridas que presentaban en el cuerpo”, dijo. Horas más tarde la pareja de macheteros fue arrestada.

El médico forense contabilizó siete machetazos en el rostro de la víctima, dos en la cabeza, cuatro en la espalda, cuatro más en la mano izquierda y dos en la derecha. La causa de la muerte fue una rotura de la arteria carótida que derivó en un shock hipovolémico.

Mortal estocada con varilla de hierro

Agentes del Organismo de Investigación Judicial levantaron el domingo en horas de la noche el cuerpo de un mecánico nicaragüense que tenía 40 años de edad, identificado como Eddy Potosme Pavón, quien fue encontrado con una herida en el pecho, causada por una varilla de hierro.

El crimen se produjo en Lomas del Río en Pavas, al oeste de San José, 300 metros al norte de la terminal de buses.

Según el informe preliminar, la víctima llegó a dejar unas herramientas a un taller cercano, donde realiza trabajos de mecánica y al salir, caminó unos metros y se escuchó una balacera, poco después fue ubicado el cuerpo en la vía pública, con una herida punzo cortante en el pecho.

A simple vista no presentaba impactos de bala, sin embargo en la escena fueron localizados varios casquillos de un arma aparentemente de nueve milímetros.Potosme Pavón tenía expediente penal por los delitos de robo de vehículos y conducción temeraria.

La Sección de Homicidios dio inicio al respectivo proceso de investigación. Alonso Mejía/ San José