Lizbeth García
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“El que no tiene a su mamá, con su abuela se conforma”, reza un refrán popular que bien se le puede aplicar a Everth Enoc Aguilar Dolmus, de 26 años, quien tuvo que aceptar la asesoría de Yuri Manuel Sánchez, porque el abogado que el acusado esperaba llegó tarde a la audiencia preliminar del proceso que se le sigue por el homicidio imprudente de Martha Arecely Bolaños Alvarado, quien al momento de su deceso tenía dos meses de embarazo.

La juez decretó siete días de prisión preventiva para el acusado porque el próximo 22 de octubre celebrará la audiencia inicial del proceso.

La acusación que presentó el fiscal Juan Canelo explica que la tarde del 13 de octubre, Bolaños iba a bordo de la moto de su marido, el policía Julio César Barberena, cuando el imputado cruzó a bordo de un taxi los tumultos metálicos que estaban sobre la línea amarilla de la vía, desatendió la luz verde del semáforo que está en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional, invadió el centro del carril e impactó con la puerta de su vehículo a las víctimas.

Bolaños falleció por fractura en la base craneal, lo que produjo una hemorragia y un hematoma cerebral. A causa de esto, murió un día después del accidente.

La Policía determinó que Aguilar fue el responsable del accidente por desatender la señal de tránsito, conducir sin tener categoría profesional para hacerlo, pero además no portaba la circulación del taxi del cual simplemente era el cadete.

Aura Barberena dijo que su hermano está en el Hospital de la Policía con fracturas en la pierna izquierda, y aunque su estado físico es estable, emocionalmente está destrozado “porque tuvo una pérdida que no esperaba”.

Denunció que un abogado, que identificó como Gregorio Martínez, presuntamente llegó a la casa de su hermano para ofrecerle a la familia 40 mil córdobas para los gastos médicos y 20 mil córdobas por el deceso de la esposa, pero ellos rechazaron la oferta porque lo que quieren es justicia “ y el dinero no le va a devolver la vida a Martha, además son dos criaturas las que quedaron en la orfandad”.

Al momento del accidente, las víctimas iban para su casa, en Villa Venezuela. El policía siempre llegaba a traer a su esposa, que laboraba en la Zona Franca Las Mercedes.